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10 septiembre 2013

PRINCIPALES RASGOS DEL TEATRO LATINO













PRINCIPALES RASGOS DEL TEATRO LATINO

El teatro es el ejemplo más claro de la habilidad de la civilización romana para apropiarse de manifestaciones artísticas de otros pueblos, adaptándolas a su propio espíritu. 


El origen del teatro está ligado al culto que los griegos rendían al dios Dionisio. 
En cuanto a los romanos, aunque preferían otro tipo de espectáculos, tuvieron en cuenta la tradición de los griegos. 
El inicio del teatro Romano habría que situarlo en el siglo III a. de C.

El origen y la evolución el teatro latino son diferentes de las del griego a pesar de que muchas de las obras de teatro romanas son textos griegos adaptados y refundidos al latín. 


Circo Máximo en Roma



Magistrados y emperadores organizaban con su dinero los juegos públicos, que servían para ganarse al pueblo. 

Los ludi incrementaron poco a poco su dimensión festiva y política, hasta convertirse en un instrumento  de propaganda en manos de la aristocracia y del poder imperial.
El ocio romano se dividía entre  los ludi circenses, circo,  y los ludi scaenici, teatro, predominando en este último el mimo, la danza y el canto en forma de pantomima.


Los ludi scaenici, es decir, las representaciones teatrales eran la parte más noble de los juegos. 
En el teatro no se veían brutalidades, no obstante, cada vez más, las tragedias y comedias fueron sustituidas por mimos, y sobre todo por las fábulas "atellanae", que al principio eran farsas improvisadas, pero que más tarde se convirtieron en auténticas piezas teatrales de un gusto más que dudoso, que tenían como objeto la crítica, lo más realista posible, de la sociedad romana.

El teatro romano contaba con la gran competencia de las carreras, de las naumaquias, del circo y de las luchas de gladiadores y de fieras del anfiteatro.


Naumaquia por Ulpiano Checa


Las variedades y variaciones del teatro romano a lo largo de la historia quizás se puedan explicar como un proceso de adaptación para sobrevivir entre la amplia oferta de diversiones que se ofrecía la pueblo de Roma.

El teatro tuvo que buscar incesantemente nuevas formas para mantener a su público, atraer a nuevos espectadores y no verse eclipsado por las otras diversiones de Roma.


Pollice Verso pintado por Jean-Léon Gérôme en 1872


En esa adaptación, el teatro perdió su solemnidad y refinamiento, para hacerse más grotesco, obsceno y burdo, en aras del puro y simple entretenimiento de la plebe.

El carácter itálico se distinguía por una tendencia a la chanza, a lo grotesco y a lo mordaz que el teatro se ocupó de resaltar.

El teatro en Roma tiene un carácter más sociológico que estético.


Grabado representando actores de pantomima romanos


Aunque la mayor parte de las obras dramáticas que nos han llegado están basadas en originales griegos, sin embargo la libertad en el trabajo de adaptación es total. 


Los autores latinos no sólo introducen situaciones nuevas y referencias a su momento histórico, sino que también utilizan en una misma obra argumentos de distintos originales griegos e incluso escenas de autores distintos. 

Este procedimiento se conoce con el nombre de contaminatio y es particularmente visible en las comedias de Plauto y Terencio.

A partir de Nevio fue práctica habitual la contaminatio: utilizar más de un original e incluso en ocasiones más de un autor como modelo.

Los autores romanos utilizaron la forma griega para acentuar lo que en la comedia más se aproximaba al gusto de los espectadores romanos: las situaciones equívocas, los dobles sentidos, la parodia, etc.


Se produjo en cierto sentido una latinización de la comedia que culmina cuando se ponen en escena tipos y costumbres de la vida cotidiana de Roma, surgiendo así la fabula togata.






























30 agosto 2013

TERENCIO, OBRAS


PUBLIO TERENCIO AFER


Publio Terencio Afer nació en Cartago, en el norte de África, hacia el año 185 a. C. 
Fue un esclavo de origen bereber, a los ocho años fue robado por unos piratas númidas y vendido como esclavo del senador romano Terencio Lucano.


















Mercado de esclavos por Gustave Boulanger


Se sabe con seguridad que, siendo todavía adolescente, llegó a Roma como esclavo del senador Terencio 

El senador, prendado de la belleza y talento de su esclavo, le proporcionó una educación esmerada y luego lo manumitió dadas sus extraordinarias cualidades.

Una vez que le fue concedida la libertad, adoptó el nombre de su antiguo amo.
Como era costumbre en Roma, tomó el nomen de su patrón, Terencio, y mantuvo en el cognomen, Afro, la referencia a su procedencia geográfica.

















Reconstrucción ideal del puerto de Cartago


Terencio, dotado de una fuerte personalidad, se convirtió en el favorito de los círculos literarios romanos.

Hizo buena amistad con los Escipiones y los Emilios.
Fue amigo de Escipión Emiliano y de Cayo Lelio, relacionándose con el Círculo de los Escipiones en el que estaban intelectuales como Panecio, Polibio y Lucilio.

Publio Cornelio Escipión Emiliano


En casa de Escipión se daban cita hombres de estado y hombres de letras y se reunían filósofos, historiadores, retores y poetas, todos movidos por el mismo deseo de difundir e integrar en la literatura latina las formas literarias griegas y engrandecer la lengua latina.

Este trato con esta aristocracia romana de gustos filohelénicos le supuso también bastantes enemistades.
















Ensayo en el atrio por Gustave Boulanger


Desde muy joven se dedicó a la labor literaria y consiguió estrenar sus comedias a pesar de la oposición inicial de sus enemigos.



Se consagró como autor de comedias durante la República Romana.



En el año 160 a.C. Terencio viajó a Grecia y Asia Menor parece ser que a la busca de nuevas obras de Menandro. 
Falleció el año siguiente en Arcadia, durante el viaje de regreso desde Grecia a Roma, con una edad que se calcula entre los 25 y los 35 años.

Cuenta la tradición que murió entristecido por la pérdida, en un naufragio, de un conjunto de traducciones de textos de la "comedia nueva" correspondientes a Menandro.



COMEDIAS DE TERENCIO

Se convirtió, junto a Plauto, en uno de los principales escritores cómicos latinos.
Terencio es menos genial que Plauto pero más perfecto y clásico.
Por su temprana muerte, la corta carrera dramática de Terencio duró solo seis años.
Sus obras dan la impresión de una madurez precoz.
Escribió y representó seis comedias palliatas que fueron estrenadas con desigual éxito entre los años 166 y 160 a.C.


Autor de obras como Los hermanosEl eunuco, Formión, El atormentador de sí mismo, La suegra y La andriana.

Casi todas ellas están basadas en textos griegos.

LA ANDRIANA O ANDRYA
Fue su primera obra, escrita aproximadamente a la edad de 19 años. 

Terencio la adaptó desde la traducción de dos obras del griego Menandro.
Cuenta la tradición que la aprobó Cecilio Estacio.


EL EUNUCO O EUNUCHUS
En esta obra encontramos los típicos personajes del soldado fanfarrón, la cortesana, la esclava, y el eunuco que da título a la obra y pie al enredo que en ella se crea. 

Fue la que tuvo en su día mayor éxito.


LA SUEGRA O HECYRA
Está basadas en obras de Apolodoro de Caristo.

No se adaptó a los gustos del público romano que abandonó el teatro para dirigirse a un espectáculo de acróbatas.

Esta obra sólo pudo completar su representación en el tercer intento.


EL ATORMENTADOR DE SI MISMO O HEAUTONTIMORUMENOS
Nos muestra el contraste entre la alegría y la tristeza.
El éxito de esta obra correspondió en parte al famoso actor Ambivio Turpion.


FORMIÓN O PHORMIO 

Basada en obras de Apolodoro de Caristo. 

El protagonista es el típico parásito de esta clase de obras, que en esta ocasión se sirve de subterfugios legales para conseguir sus propósitos y sacar adelante sus intrigas.
LOS HERMANOS O ADELFOS 
Esta comedia, compuesta y representada en el año 160 a.C., fue la última de las seis comedias de Terencio. 

Protagonizan esta obra dos parejas de hermanos, pertenecientes a dos genera­ciones sucesivas.



ESTILO DE TERENCIO


El teatro de Terencio manejó todos los personajes convencionales que había utilizado Plauto: padre, adolescente, esclavo, parásito, fanfarrón, leno...


Terencio se esforzó en dar una psicología exacta a cada personaje.
Más que conseguir la risa irresistible, buscó provocar la sonrisa del espectador.
En sus comedias intentó dar profundidad  al carácter de sus personajes y pasó de la farsa lírica al drama psicológico.



PARTES DE LAS COMEDIAS EN TERENCIO
Cada comedia de Terencio comienza con una didascalia, un argumento y un prólogo. 


LA DIDASCALIA

Es la noticia oficial registrada en los archivos.

Se indica el autor y el título, el original griego, la ocasión y la fecha de la representación, el director de la compañía y el actor principal, y el compositor de la música.

EL ARGUMENTO 

Es un resumen versificado de la obra. 

EL PRÓLOGO

Terencio fue el primer autor que lo utilizó para defenderse de las críticas de sus adversarios, que censuraban el uso de la contaminatio


Se dio cuenta de que una trama demasiado simple no era suficiente para atraer a los espectadores por lo que recurre a la contaminatio.
Contaminó frecuentemente dos obras griegas para formar una sola acción, más rica en incidentes. 
Esto provocó las críticas de otros autores, que además atacaban su estilo, al que acusaban de demasiado débil e incluso señalaban que sus obras no le pertenecían y eran de la mano de sus amigos Escipión y Lelio. 
A estas acusaciones contestó airado en los prólogos de sus comedias, que son ardientes y satíricos, en contraste con sus comedias que son reposadas y puras en su desarrollo.


Sus comedias están construidas con gran habilidad. 
En la primera escena se expone el tema, y en adelante la intriga se desenvuelve de modo continuo a lo largo de episodios y sorpresas variadas. 
No hay saltos ni desproporción entre las partes, como en Plauto. 
En sus obras la música quedó relegada a un papel secundario y el canto se esfuma ante el recitado.
El interés se mantiene hasta el final.


INLUENCIAS DE TERENCIO







Durante la Edad Media sus comedias fueron adaptadas por la monja Roswitha von Gandersheim.

En su monasterio benedictino, Roswitha escribió seis comedias en prosa y en latín, con la estructura de las comedias de Terencio, pero de contenido cristiano, a fin de edificar a sus compañeras de claustro.

La influencia de Terencio se nota en el teatro de Lope de Rueda, en la comedia renacentista y en el dramaturgo francés Molière.

Diderot identificó en la obra de Terencio la expresión propia del drama burgués.