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03 febrero 2014

SAFO DE LESBOS, POEMA DE LOS DOS HERMANOS

En los días de Safo por Godward

SAFO DE LESBOS
Safo de Lesbos, la actual Mitilene, está considerada una de las poetisas más importantes de la Antigua Grecia, pero pese a su fama, sólo ha sobrevivido uno de sus poemas completos y partes de otros cuatro.


No existen muchos datos biográficos sobre ella, y sólo se conocen algunos poemas y fragmentos extraídos de citas tardías por tradición indirecta y de papiros. 
La isla de Lesbos cuya capital es Mitilene

De hecho, prácticamente todo lo que sabemos de su vida lo deducimos de sus poemas. 

Safo pasó toda su vida en Lesbos, isla griega cercana a la costa de Asia Menor, con la excepción de un corto exilio en Siracusa la actual Sicilia en el año 593 a. C., motivado por las luchas aristocráticas en las que probablemente se encontraba comprometida su familia perteneciente a la oligarquía local.








Safo por Amanda Brewster Sewell,1896

Perteneció a una sociedad llamada Thiasos en donde se preparaba a las jóvenes para el matrimonio. 

Más adelante, forma la llamada Casa de las servidoras de las Musas. 
Allí sus discípulas aprendían a recitar poesía, a cantarla, a confeccionar coronas y colgantes de flores entre otras actividades. 

A partir de sus poemas se suele deducir que Safo se enamoraba de sus discípulas y mantenía relaciones con muchas de ellas. 
Todo esto ha convertido a la poetisa Safo en un símbolo del amor entre mujeres.















Safo y Alceo, Safo y sus compañeras escuchando a Alceo de Mitilene tocando la cítara 
en la isla de Lesbos por Alma Tadema, 1881

Hay una leyenda, surgida a partir de algún fragmento de la propia poetisa, que narra la historia de Faón, un hombre bello del que se enamoró la propia diosa Afrodita. 


Según el mito, Safo se suicidó desde la roca de Léucade, lanzándose al mar, cuando su amor por Faón no se vio correspondido.

Esta roca de la isla de Léucade era, al parecer, desde donde se lanzaban con frecuencia los enamorados para suicidarse. 

Muerte de Safo por Gustave Moreau

Otra versión afirma que Safo escribió este texto como metáfora de una decepción amorosa que tuvo con una de sus amadas. 

Su poesía sirvió de fuente de inspiración a poetas, como los latinos Catulo y Horacio.

Los temas más característicos de su obra son la naturaleza serena, la belleza de la mujer, el erotismo, las fiestas nupciales tratados con una gran sensibilidad y dulzura. 

El filósofo Platón decía que Safo debería ser honrada no solo como una gran poetisa lírica sino también como La décima Musa por su resonancia e importancia dentro del mundo de la poesía.



Safo inspirada por el Amor por Angelica Kauffmann




DESCUBIERTOS DOS POEMAS DE SAFO
La Universidad de Oxford se hace con dos poemas del siglo VII desconocidos, hasta ahora, de la poetisa griega Safo de Lesbos. 


Uno de ellos es una obra completa El poema de los hermanos que habla sobre sus dos hermanos Charaxos y Larichos y el otro, fragmentado, una Plegaria a Afrodita, cuenta un amor no correspondido.

Los poemas, conservados en papiros del siglo III, fueron descubiertos cuando un coleccionista privado de Londres se los entregó a Dirk Obbink, un experto en papiros y literatura griega en la Universidad de Oxford.

Dirk Obbinick  papirólogo en la Universidad de Oxford

Cuando parecía que no podría encontrarse nada nuevo sobre la misteriosa poetisa griega del siglo VII a. C, una serie de expertos han analizado dos nuevas obras hasta ahora desconocidas que arrojan luz sobre la técnica y el estilo literario de la poetisa Safo de Lesbos. 

Tal fue la sorpresa del papirólogo norteamericano y experto en estudios clásicos de Oxford, el doctor Dirk Obbink, cuando un coleccionista le entregó un fragmento de papiro con textos en griego para analizarlos.

A pesar de las pocas obras que se conocen de Safo de Lesbos, este gran descubrimiento ha resultado ser uno de los mejores conservados de los que hasta ahora conocemos, además de estar completo, salvo unas pocas palabras omitidas de fácil interpretación. 

Un hallazgo genuino, que ayuda a completar la desdibujada línea histórica y literaria de la poetisa de Lesbos, dando esperanza a los investigadores de encontrar nuevas obras en el futuro.

Papiro con textos de Safo

El doctor Albert Henrich, profesor en Harvard y compañero de Obbink, ha participado en el análisis del papiro que se publicará en una revista especializada y que cuenta con una versión online. “Lo nuevo de Safo te deja sin respiración”, ha comentado el profesor, admirado, “Es el papiro de Safo mejor conservado hasta la fecha [...] Su contenido es del mismo modo excitante”.

Lo más interesante del Poema de los hermanos son las alusiones que hace la poetisa a Charaxos y Larichos, según las fuentes griegas, hermanos de la poetisa, aunque como afirma Henrich este es un debate aún abierto. 

Según Herodoto, Charaxos era un comerciante y explorador que viajó a Egipto, donde compró la libertad de una esclava de la que se enamoró. 
Según relata, Safo se burló de su hermano a su regreso y tachó de pantomima de enamorados el acto de su hermano. 

Aunque en el poema no hay ninguna burla, la voz narradora, posiblemente la de Safo, alude al viaje de su hermano en un diálogo y sugiere recurrir a Hera para que reúna las fuerzas de los dioses en favor del éxito de la empresa de Charaxos. En las líneas finales del poema, Safo menciona al que podría ser su hermano pequeño, Larichos. 

A continuación del Poema de los dos hermanos, un segundo texto separado por una línea horizontal en el papiro se presenta como una Plegaria a Afrodita, tema recurrente en las escasas producciones de Safo con las que contamos. 
El poema, en forma de petición, recurre a la diosa del amor para solicitar ayuda en la búsqueda de un amante. 

Ambos poemas siguen una métrica semejante, muy propia del estilo de Safo, la estancia sáfica, que conserva su nombre en la actualidad. 

Están escritos en dialecto eólico, que se hablaba en las colonias griegas de Asia Menor y en la isla de Lesbos, a diferencia del Ático que se extendió en la península y terminó por convertirse en el sistema lingüístico estándar. 

Sin embargo, otro aspecto genuino del texto es que contiene anotaciones para orientar a los lectores no familiarizados con el dialecto de cómo deben pronunciarse las palabras. 

Obbink ha fechado el papiro en torno a los siglos II y III d. C, casi un milenio después del primer texto de la poetisa y es uno de los pocos ejemplos de literatura en eólico, ya que la estandarización del lenguaje hizo que muchos de estos dialectos cayeran en desuso. 

Es posible que el papiro provenga de Egipto, en concreto de la ciudad de Oxirrinco, donde se han encontrado cientos de pergaminos de papiro con escritos en eólico y demás variantes dialectales.










Capiteles corintios en las ruinas de Oxirrinco en Egipto

Sin duda, el descubrimiento resulta ser un acontecimiento de gran importancia para los historiadores y filólogos, que esperan próximos descubrimientos que permitan estudiar al personaje literario y su obra. 

No debemos subestimar el valor de las fuentes literarias antiguas, ni presuponer que todo está ya descubierto, y noticias de este tipo continúan recordándonoslo. 

No sólo los elementos del poema, sino también la métrica y el dialecto en el que los poemas están escritos, los vinculan con Safo. 
Sin embargo, el factor decisivo es una referencia a su hermano, Charaxos cuya existencia ha sido puesta en duda. 

A continuación puedes leer el Poema de los dos hermanos de Safo de Lesbos en una versión inglesa y en otra española:

POEM OF THE TWO BROTHERS

[ … ]

But you always chatter that Charaxus is coming,
His ship laden with cargo. That much, I reckon, only Zeus
Knows, and all the gods; but you, you should not
Think these thoughts,

Just send me along, and command me
To offer many prayers to Queen Hera
That Charaxus should arrive here, with
His ship intact,

And find us safe. For the rest,
Let us turn it all over to higher powers;
For periods of calm quickly follow after
Great squalls.

They whose fortune the king of Olympus wishes
Now to turn from trouble
to [ … ] are blessed
and lucky beyond compare.

As for us, if Larichus should [ … ] his head
And at some point become a man,
Then from full many a despair 
Would we be swiftly freed.
POEMA DE LOS DOS HERMANOS

[ … ]

Pero tú siempre charlas de que Charaxos viene, 
Su nave repleta con carga. Hasta ahí, creo, sólo Zeus 
sabe, y todos los dioses; pero tú, tú no debes 
tener esos pensamientos, 

Sólo tienes que enviarme a lo largo, y mandarme 
a ofrecer muchas oraciones a la Reina Hera 
para que Charaxos pueda llegar aquí, con 
su barco intacto, 

Y nos encuentre a salvo. Para el resto, 
volvámonos todos a los poderes superiores; 
Porque los períodos de calma siguen rápidamente después 
de las grandes borrascas. 

Aquellos cuya fortuna desea el Rey del Olimpo, 
al instante, pasan de los problemas 
a [...] y son bendecidos 
y afortunados más allá de comparación. 

En cuanto a nosotros, si Larichos debería [...] la cabeza 
Y en algún momento llegar a ser un hombre, 
Luego de más de una completa desesperación 
estaríamos rápidamente liberados. 


Información tomada de The Guardian y de Manuel Álvarez Esteban para RedHistoria

09 noviembre 2012

LUIS FERNANDO GARCÍA NÚÑEZ, UN HOMENAJE A LAS MUJERES

LOS PERSONAJES FEMENINOS 
EN LA LITERATURA UNIVERSAL

UN HOMENAJE A LAS MUJERES


Pocas veces nos hemos detenido a estudiar el papel protagónico que han cumplido en la literatura universal las mujeres: las escritoras y, sobre todo, los personajes femeninos. Así, por ejemplo, Safo (620-565 a.C.), la prodigiosa poetisa griega, se constituye en uno de esos paradigmas, confundido hoy con la leyenda, que marcó una época y fue, además, una de las primeras mujeres de Occidente que sufrió el exilio por cuestiones políticas, como lo demuestran los célebres “mármoles de Patos” que relatan la historia. Y, otras tantas, muchas de ellas no escritoras, como las emperatrices romanas Libia o las Agripinas, Popea Augusta, Octavia, para no hablar de la bella Cleopatra, la reina de ese otro mundo lejano, casi mítico, que era entonces Egipto. Y luego Juana de Arco, Isabel I, la reina de Inglaterra y María Estuardo, o Catalina la Grande, la zarina; María Teresa de Austria, madre de María Antonieta la reina guillotinada durante la Revolución Francesa.


Y a ellas se suman las mujeres que como Safo utilizaron la pluma para expresar sus sentimientos, sus ideas, su visión del mundo: la reina de Navarra, Margarita de Valois; sor Juana Inés de la Cruz,Teresa de Ávila, las hermanas Brontë: Carlota, Emile y Ana; Virginia Wolf, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Margarita Yourcenar, Susan Sontag, Fanny Buitrago, Laura Restrepo, Alba Lucía Ángel, Piedad Bonnett, entre muchas otras.
Y ahora los personajes femeninos. Empecemos por Electra. Su carácter simboliza la lealtad femenina, una especie de conciencia familiar que identificamos gracias a tres famosas tragedias griegas: Las Coéforas, de Esquilo; las dos Electra, la de Sófocles y la de Eurípides. Electra tiene, entre nosotros, un significado profundo como madre, como hermana y como hija. Sobre todo en una sociedad como la colombiana con tantas viudas y huérfanas. Afectada por la muerte trágica de su padre Agamenon, asesinado por Clitemnestra, para casarse con Egisto, el amante, inicia una cruzada para vengarse y de paso proteger a Orestes, su hermano menor, y alcanzar la justicia que tanto desea. Es un personaje ofendido, enajenado por los trágicos acontecimientos que la convierten en un ser que vibra entre el odio infinito y el perdón, para concluir en un ejemplo de equilibrio y serenidad que asombran. Es también el personaje esencial del Agamenón y del Orestes de Sófocles, que luego ilumina a poetas como Hofmannsthal, con su obra Electra o a escritores más modernos como O’Neill en A Electra le sienta bien el luto.


Y no puede faltar en esta relación Elena -o Helena, como se escribe en español-, la esposa de Menelao, hija del poderoso Zeus y de Leda, raptada por Paris, causa de la Guerra de Troya. Este personaje femenino, a pesar de las contradicciones, es modelo de las virtudes femeninas, considerada por Homero en la Ilíada, como una mujer de singulares dotes. Representa el ideal femenino de la nobleza griega, que se ve nítidamente en la Odisea, el gran poema homérico en que ella se resalta con más vigor. La otra Elena es personaje de Bien está lo que bien acaba de Shakespeare, un drama en que ella hace grandes esfuerzos para ganarse el corazón de su marido, hasta acudir a medios que para algunos resultan repugnantes. De todos modos, según Coleridge, una adorable creación del gran escritor inglés.

Uno de los personajes femeninos más controvertidos de la literatura universal es Emma Bovary, creada por Gustave Flaubert y protagonista de Madame Bovary, esa pobre adúltera enajenada, como don Quijote, por la lectura de novelas que la llevan a querer vivir un sueño que no puede cumplir y termina en una vulgar tragedia. De ella, de su historia precisamente, proviene el término “bovarysmo” creado por Jules Gaultier y que es “la tendencia y la actitud a concebirse y a concebir las cosas de un modo distinto de como son en realidad”. Flaubert reveló en Emma Bovary una parte de la común femineidad, carente de la energía y la cultura requeridas para tener puestos los pies en la tierra. 

Naná, la protagonista de la novela de Emile Zola con el mismo nombre, es el contradictorio testimonio de la ingenuidad y la razón materna -que a veces vuelca en su hijo-, y de la mujer cruel y sin escrúpulos, convertida en una especie de cortesana de la aristocracia; fuerza incontenible e indiferente que acaba con la vida y la fortuna de los amantes que han caído ante su hechizo y belleza, la cual termina cuando es víctima de la viruela, y se hunde aniquilada por esas extrañas y poderosas fuerzas que sorprenden con frecuencia a seres mezquinos y despiadados.





Entre las heroínas de la literatura latinoamericana tenemos a doña Bárbara, a María y a la inolvidable Amalia, que protagonizan tres historias que vale la pena recordar en este homenaje. Doña Bárbara es el personaje central de la novela del mismo nombre que escribió el venezolano Rómulo Gallegos. Encarna a esas mujeres fuertes que deben vivir en un mundo cruel, lleno de maldades y de supersticiones, casi feudal, enfrentada a un hombre civilizado -Santos Luzardo- que representa a esa burguesía naciente de América Latina, heredera de una pequeña aristocracia decadente y conservadora que después se consideró liberal porque quiso acabar con el fanatismo y propuso el progreso a su manera, como creyeron haberlo aprendido cuando empezaron a dividir el mundo entre civilización y barbarie.



Éste es, precisamente, el leitmotiv de Doña Bárbara. En la protagonista, dominante y violenta, predomina el instinto y el deseo del poder que la vuelven codiciosa, y todas sus acciones se mueven para hacer posible una venganza largamente ansiada contra los varones, culpables de su dolor, de su tragedia, de sus odios. Tiene una hija con el rico terrateniente Lorenzo Barquero, que luego desconoce, “porque un hijo de sus entrañas, era para ella una victoria del macho, una nueva violencia sufrida”. Al final desaparece misteriosamente, empujada por el recuerdo de un amor verdadero, que le fue arrancado cuando empezaba a florecer. Y ahí la leyenda, el enigma que envuelve, curiosamente, a Arturo Cova, el protagonista de La vorágine.

La protagonista de María, la novela de Jorge Isaacs es, al contrario, un ser ideal, desasido de la realidad, entre ángel y mujer, que sufre los tormentos de una enfermedad incurable, pero enamorada de Efraín, su primo, con una pasión serena, repleta de presentimientos fatalistas que despliegan un velo de tristeza y de dolor y la hacen digna de la compasión de quienes la rodean -y de quienes leen la novela-. Casi desde el inicio de la historia podemos presentir el final. María es un personaje fantasmal: su fragilidad, su impenitente tristeza, la convierten en lo que significa hoy para todos, una heroína romántica, melancólica, pesimista, sin capacidad de lucha. Es para Efraín, casi siempre, un recuerdo y todos presentimos cuando él se vaya a estudiar a Londres, María morirá. Sus cartas son lo único tangible que permite recobrar la presencia de ella, a pesar de su estéril lucha contra la muerte. María es una de tantas presencias que apenas podemos vislumbrar en los objetos, en unas palabras en unos recuerdos que se van para siempre. 
Amalia es la protagonista de la novela romántica del mismo nombre que escribió el argentino José Mármol. A diferencia de María, Amalia enfrenta su terrible realidad, aunque al final parezca derrotarla su sino trágico, ningún desastre logra forzar su externa e impasible serenidad. De todos modos, se transforma en el epicentro de la historia cuando, en un acto de solidaridad, refugia en su casa a un enemigo del dictador Rosas: Eduardo Belgrano, y luego se casa con él. El universo de los infortunios y de los pesares la hacen víctima de las circunstancias políticas que vive su país, y con ellas el dolor de perder a quienes quiere e incluso de sufrir ella la dureza de la represión que desata el gobierno, pues es herida el día en que asesinan a Eduardo Belgrano, su segundo esposo. Ahí están las características centrales de la mujer romántica: tragedia, tristeza, melancolía, lucha en contra de un destino manifiesto.


Muchas otras mujeres asombran a los lectores, por ejemplo, de la literatura colombiana: en Cien años de soledad, para no ir muy lejos, el trascendental papel de Úrsula Iguarán, la esencia misma de la obra. Ella soporta en sus hombros todo el trasegar de personajes y de hechos que se generan en esos años de su soledad, de su fuerte presencia para organizar el mundo mítico que era Macondo, hasta descubrir, en un largo peregrinaje, que las fronteras de la realidad están más allá de donde suponían todos. Úrsula es la conciencia del mundo creado por García Márquez. 

Tránsito es el nombre de la novela de Luis Segundo de Silvestre que nos muestra una mujer diferente, “una campesina inteligente e ingenua de corazón, que se enamora enloquecida y humildemente de Andrés y es correspondida por éste de manera delicada y caballerosa, pero aparentemente con inexplicable desvío; y en fin la trágica y abnegada muerte de la protagonista a los disparos de Urbano, el gamonal corrompido, que antes le había deshecho el hogar paterno”. 

Faltan, sin duda, obras colombianas en que la mujer es la razón misma: sólo mencionamos novelas como La marquesa de Yolombó, Manuela, Diana Cazadora, Mercedes, Madre, Hija, Camila Sánchez, Lilí y, por ahora, pare de contar. Nos faltan obras latinoamericanas y universales de las que hablaremos en otra ocasión. 



UN HOMENAJE A LAS MUJERES 
por Luis Fernando García Núñez






Artículo publicado originalmente en la edición Nº 67, marzo de 2007 de la Revista Libros & Letras 



Luis Fernando García Núñez es periodista y profesor de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, en Bogotá.






05 mayo 2012

RICARDO REIS, LAS ROSAS DEL JARDÍN DE ADONIS

RICARDO REIS

Ricardo Reis es un poeta humanista, que gusta del sosiego horaciano y escribe odas llenas de referencias latinas y griegas.
Es uno de los heterónimos de Fernando Pessoa.



LAS ROSAS DEL JARDÍN DE ADONIS AMO 

Las rosas del jardín de Adonis amo,
esas volucres amo, Lydia,  rosas
        que el día en el que nacen,
        en ese día, mueren.

La luz para ellas es eterna, porque
nacen nacido el sol y ya se acaban
        antes que Apolo deje
        su visible camino.

Así que un día hagamos nuestras vidas,
Lydia, ignorantes voluntariamente
        de que antes y después

        de durar es de noche.

Ricardo Reis
(Heterónimo de Fernando Pessoa)






ADONIS








El despertar de Adonis por Waterhouse


En la mitología griega Adonis, dios de la belleza y del deseo, es una de las figuras de culto más complejas de la época clásica.


Su culto era femenino y se desarrolló en el círculo de jóvenes mujeres alrededor de Safo en Lesbos sobre el 600 a. C., como revela este fragmento de un poema de Safo:


Muchachas
Citerea, ha muerto el tierno Adonis; ay, ¿qué haremos?
Afrodita
Golpeaos, muchachas, y rasgad vuestros vestidos.



ES UN ADONIS

El nombre «adonis» ha pasado al lenguaje como un sustantivo común que se usa para referirse a un hombre joven extremadamente atractivo, a menudo tiene la connotación de merecida vanidad. 

Según el DRAE:

adonis.

(De Adonis, personaje mitológico, por alus. a su hermosura).

1. m. Joven hermoso.




¿QUÉ ERAN LOS JARDINES DE ADONIS?

Las mujeres atenienses plantaban «jardines de Adonis», hierbas de crecimiento rápido que crecían de las semillas y morían.

UNA PLANTA LLAMADA ADONIS

Adonis vernalis por Köhler 1887

Es un género de plantas de flor que contiene una cincuentena de especies en la familia de las ranunculáceas; nativas de Eurasia, donde se dan en forma silvestre, algunas especies se cultivan a efectos ornamentales.


LA ROSA Y ADONIS

Desde tiempos inmemorables la rosa ha sido considerada por todas las culturas como un símbolo del amor. 
El amor, en sus manifestaciones más intensas y al mismo tiempo más delicadas, viene simbolizado por la rosa que es bella y frágil como la pasión amorosa.














El nacimiento de Venus por Sandro Botticelli


Según la mitología griega el primer rosal nació, ya florecido, en el preciso momento en que la diosa Afrodita, diosa del amor, surgía de las olas del mar.
El rosal surgió para embellecer el lugar y perfumar el aire que la diosa iba a respirar por primera vez.
La primera rosa nació blanca. Más tarde, la sangre de Adonis, el amante de la diosa, tintó a las rosas de rojo.























06 octubre 2011

FAMOSAS MUJERES GRIEGAS





FAMOSAS MUJERES GRIEGAS:

ASPASIA DE MILETO

Aspasia fue ciertamente la más famosa entre las mujeres griegas.

Sócrates encuentra a Alcibíades en casa de Aspasia por Jean-Léon Gérôme, 1861


Fue amiga de Sócrates y muy afamada por sus conocimientos. 


Los más importantes políticos, artistas y filósofos gozaban de su compañía.


Pericles y Aspasia  en el taller de Fidias por Sir Lawrence Alma-Tadema, 1868

Aspasia fue la amante y esposa de Pericles, fue acusada de impiedad y salvada tras las lágrimas derramadas por su marido.

Aspasia colaboraba estrechamente con Pericles según nos cuentan los poetas cómicos, quienes la acusan de ser la promotora de la mayoría de las guerras que vivió Atenas en aquellos momentos.


Su talento como profesora de retórica aparece mencionado por numerosos autores importantes del mundo antiguo, como Platón, Jenofonte, Plutarco o Cicerón, quienes alabaron sus capacidades.


Aspasia y Pericles por José Garnelo y Alda

En un tiempo en el que se creía que las mujeres debían dejar que los hombres gobernaran sus vidas, Pericles consultaba a Aspasia como su igual, pidiendo su consejo en asuntos de gran importancia política y permitiendo que asistiera a las reuniones con personas importantes, en las que ella pudo demostrar su gran inteligencia. 

Aspasia, Museo del Louvre


Se llegó incluso a afirmar que era Aspasia quien escribía los grandes discursos leídos por Pericles. 


El propio Platón mencionó esta circunstancia en sus libros.


Aspasia, Sócrates y Alcibíades por Chevrel


También aparece en los Diálogos de Platón como maestra de Sócrates, en el Menexeno la nombra como maestra de oratoria. 


Plutarco cita a Esquines que escribió un diálogo que no se conserva Aspasia en el que la menciona como maestra sofista.


Antístenes le dedicó otro diálogo titulado Aspasia que hoy también está perdido.


FRINÉ DE TEBAS
El escultor Praxíteles estuvo locamente enamorado de Friné quien sirvió de modelo para algunas estatuas.
La Venus Capitolina 
según un original de Praxíteles


La encantadora Friné vivía con cierta discreción, acudiendo a tertulias literarias y artísticas, aunque fue acusada de impiedad y condenada a muerte, salvándose al mostrar  la belleza de su desnudo al tribunal del Areópago por indicación de su abogado.


















Friné ante el Areópago porJean-Leon Gerome


En un momento de su vida, Friné acumuló tal fortuna que decidió reconstruir las murallas de su ciudad natal, Tebas. 


SAPHO DE LESBOS
Safo pasó toda su vida en Lesbos, isla griega cercana a la costa de Asia Menor, con la excepción de un corto exilio en Siracusa la actual Sicilia en el año 593 a. C., motivado por las luchas aristocráticas en las que probablemente se encontraba comprometida su familia perteneciente a la oligarquía local.



Sapho por Godward


Perteneció a una sociedad llamada Thiasos en donde se preparaba a las jóvenes para el matrimonio. 


Más adelante, forma la llamada Casa de las servidoras de las Musas. 

Allí sus discípulas aprendían a recitar poesía, a cantarla, a confeccionar coronas y colgantes de flores entre otras actividades.



Safo y Erinne por Solomon 1880


A partir de sus poemas se suele deducir que Safo se enamoraba de sus discípulas y mantenía relaciones con muchas de ellas. 

Todo esto ha convertido a la poetisa Safo en un símbolo del amor entre mujeres.


En los días de Sapho por Godward



Hay una leyenda, surgida a partir de algún fragmento de la propia poetisa, que narra la historia de Faón, un hombre bello del que se enamoró la propia diosa Afrodita. 


Según el mito, Safo se suicidó desde la roca de Léucade, lanzándose al mar, cuando su amor por Faón no se vio correspondido.


Safo saltando al mar desde el promontorio leucadio 
por Théodore Chassériau, c. 1840



Esta roca de la isla de Léucade era, al parecer, desde donde se lanzaban con frecuencia los enamorados para suicidarse. 

Otra versión afirma que Safo escribió este texto como metáfora de una decepción amorosa que tuvo con una de sus amadas.

DIOTIMA DE MANTINEA
Diotima de Mantinea es una filósofa y sacerdotisa griega que enseñó filosofía a Sócrates en el siglo V a.de C.

Las ideas de Diotima son el origen del concepto de amor platónico.

Diotima por Józef Simmler

En El Banquete de Platón, una serie de hombres discuten sobre el significado del amor, entre los que Sócrates es el orador más importante. 
Sócrates dice que en su juventud aprendió la “Filosofía del Amor” de Diotima, quien fue una gran sacerdotisa del templo de Apolo o vidente. 
Sócrates afirma además que Diotima había sido llamada a la ciudad por Pericles para que realizara  sacrificios de purificación, mediante los que se libraron con éxito de la plaga de peste que azotó a Atenas durante diez años.

La más importante tesis de Diotima Sobre el amor es que, en realidad, éste es un anhelo por la inmortalidad. 
El fin ulterior del amor es ayudarnos a ascender al conocimiento de lo divino.


TEANO DE CROTONA
Teano nació en Crotona ,Grecia, en el siglo VI a.C.

Hija de un hombre rico enamorado de las ciencias, mecenas de Pitágoras, tuvo la oportunidad de acudir a su escuela.


Fue su discípula y más tarde enseñó en la Escuela Pitagórica.





















Pitagóricos celebrando el amanecer óleo de Fyodor Bronnikov

Según algunas fuentes, Teano y Pitágoras contrajeron matrimonio cuando éste ya era viejo y tras la muerte de él en una revuelta contra el poder de la escuela, fue ella quien se hizo cargo de su dirección.



HYPATIA DE ALEJANDRÍA
Junto con Teano, Hipatia es una de las primeras mujeres matemáticas de las que se tiene un conocimiento razonablemente seguro y detallado.



Fue la primera mujer que hizo contribuciones sustanciales al desarrollo de las matemáticas.


Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía. 


Mejoró el diseño de los primitivos astrolabios e inventó un densímetro.



Hipatia era hija del matemático y filósofo Teón de Alejandría y es casi seguro que estudió matemáticas bajo la guía e instrucción de su padre.


Hipatia en la Escuela de Atenas por Rafael

Es notable que Hipatia haya llegado a ser directora de la escuela platónica de Alejandría hacia el 400 d. C. 


Allí impartía clases de matemáticas y filosofía, enseñado la filosofía neoplatónica.


Hipatia llegó a simbolizar aprendizaje y ciencia, lo que los primeros cristianos identificaban con paganismo. 


Sin embargo, entre los alumnos a los que enseñó en Alejandría había muchos cristianos importantes, lo que no impidió su muerte a manos de algunos exaltados.



Grabado representando la Muerte de Hipatia


En plena Cuaresma, un grupo de fanáticos, dirigidos por un lector de nombre Pedro, se abalanzó sobre la filósofa mientras regresaba en carruaje a su casa, la golpearon y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar al Cesáreo, magno templo convertido en catedral de Alejandría. 



Allí, tras desnudarla, la golpearon con tejas hasta descuartizarla y sus restos fueron paseados en triunfo por la ciudad hasta llegar a un lugar denominado el Cinareo, donde los incineraron.


La muerte de Hipatia por Charles William Mitchell, 1885


Hubo que esperar a la época helenística para ver a grandes figuras femeninas emerger en el mundo griego, tal es el caso de reinas como Berenice, Arsínoe o Cleopatra.




















Mujeres griegas en la fuente por Dominique Louis Ferreol Papety