La encantadora Friné vivía con cierta discreción, acudiendo a tertulias literarias y artísticas, aunque fue acusada de impiedad y condenada a muerte, salvándose al mostrar la belleza de su desnudo al tribunal del Areópago por indicación de su abogado.
Friné ante el Areópago por Jean-Leon Gerome
En un momento de su vida, Friné acumuló tal fortuna que decidió reconstruir las murallas de su ciudad natal, Tebas.
SAPHO DE LESBOS
Safo pasó toda su vida en Lesbos, isla griega cercana a la costa de Asia Menor, con la excepción de un corto exilio en Siracusa la actual Sicilia en el año 593 a. C., motivado por las luchas aristocráticas en las que probablemente se encontraba comprometida su familia perteneciente a la oligarquía local.
Sapho por Godward
Perteneció a una sociedad llamada Thiasos en donde se preparaba a las jóvenes para el matrimonio.
Más adelante, forma la llamada Casa de las servidoras de las Musas.
Allí sus discípulas aprendían a recitar poesía, a cantarla, a confeccionar coronas y colgantes de flores entre otras actividades.
Safo y Erinne por Solomon 1880
A partir de sus poemas se suele deducir que Safo se enamoraba de sus discípulas y mantenía relaciones con muchas de ellas.
Todo esto ha convertido a la poetisa Safo en un símbolo del amor entre mujeres.
En los días de Sapho por Godward
Hay una leyenda, surgida a partir de algún fragmento de la propia poetisa, que narra la historia de Faón, un hombre bello del que se enamoró la propia diosa Afrodita.
Según el mito, Safo se suicidó desde la roca de Léucade, lanzándose al mar, cuando su amor por Faón no se vio correspondido.
Safo saltando al mar desde el promontorio leucadio
por Théodore Chassériau, c. 1840
Esta roca de la isla de Léucade era, al parecer, desde donde se lanzaban con frecuencia los enamorados para suicidarse.
Otra versión afirma que Safo escribió este texto como metáfora de una decepción amorosa que tuvo con una de sus amadas.
Además de Safo no podemos olvidar tampoco a otra importantes representantes de la poesía lírica femenina de la época arcaica.
Telesila de Argos fue contemporánea de Safo y su predecesora Paxila de Sición.
De épocas posteriores, que van desde el s. IV hasta la época helenística y la romana, son otras poetas como Erina de Telos, Ánite de Tegea, Mero de Bizancio, Nosis, Aristodama de Esmirna o Melino.
DIOTIMA DE MANTINEA
Diotima de Mantinea es una filósofa y sacerdotisa griega que enseñó filosofía a Sócrates en el siglo V a.de C.
Las ideas de Diotima son el origen del concepto de amor platónico.
Diotima por Józef Simmler
En El banquete de Platón, una serie de hombres discuten sobre el significado del amor, entre los que Sócrates es el orador más importante.
Sócrates dice que en su juventud aprendió la “Filosofía del Amor” de Diotima, quien fue una gran sacerdotisa del templo de Apolo o vidente.
Sócrates afirma además que Diotima había sido llamada a la ciudad por Pericles para que realizara sacrificios de purificación, mediante los que se libraron con éxito de la plaga de peste que azotó a Atenas durante diez años.
La más importante tesis de Diotima sobre el amor es que, en realidad, éste es un anhelo por la inmortalidad.
El fin ulterior del amor es ayudarnos a ascender al conocimiento de lo divino.
ÁNITE DE TEGEA
Tranquilidad por John William Godward
Ánite de Tegea habría nacido y vivido en los siglos IV y III antes de nuestra era en Tegea, una ciudad griega situada en Arcadia, una zona montañosa del Peloponeso.
Hicieron mención de esta autora el historiador bizantino Julio Pólux, Esteban de Bizancio, Meleagro de Gádara y el poeta Antípater de Tesalónica, que la llama una de las 9 musas terrenales aunque le discute su fama de ser el Homero femenino.
La obra de Ánite es incluso más completa que la de la famosa Safo, al menos lo que nos ha llegado de sus versos.
Ánite escribió epigramas, epitafios, versos breves grabados a menudo en lápidas funerarias, aunque no todos tenían este destino fúnebre, celebraciones de guerras y poesía bucólica que inspiraría el futuro género pastoril.
Sus versos sobreviven gracias a su inclusión en la Antología griega.
De su vida, poco o casi nada se sabe y de su obra han sobrevivido 18 epigramas escritos en dialecto dórico recogidos en la Antología Griega. Otros 6 son de dudosa atribución.
Su obra se centró en epigramas y epitafios.
Los epitafios de Anite solían estar dedicados tanto a hombres como a mujeres, aunque también a animales y a la naturaleza, iniciando una tendencia de poesía pastoril ampliamente explotada por futuros poetas.
La descripción bucólica en los epigramas es algo anterior a la de Teócrito, al que se suele considerar como precursor de la poesía pastoril.
Ánite dirigía en el Peloponeso una escuela de poesía y literatura de la que tal vez formase parte Leónidas de Tarento que, tal vez, fuese alumno de Ánite, admirada por sus contemporáneos y por generaciones posteriores en virtud de sus epigramas y sus epitafios.
Apenas unos pocos versos permiten mantener viva la memoria de Ánite de Tegea, puede que una de las más importantes escritoras de la Antigua Grecia.
TÉANO DE CROTONA
Téano nació en Crotona ,Grecia, en el siglo VI a.C.
Hija de un hombre rico enamorado de las ciencias, mecenas de Pitágoras, tuvo la oportunidad de acudir a su escuela.
Fue discípula de Pitágoras y más tarde enseñó en la Escuela Pitagórica.
Pitagóricos celebrando el amanecer óleo de Fyodor Bronnikov
Según algunas fuentes, Téano y Pitágoras contrajeron matrimonio cuando éste ya era viejo y tras la muerte de él en una revuelta contra el poder de la escuela, fue ella quien se hizo cargo de su dirección.
Se le atribuye haber escrito tratados de matemáticas, física y medicina, y también sobre la proporción áurea. Se conservan fragmentos de sus cartas. Téano pensaba que el Universo estaba regido por el número: la búsqueda de la perfección y la armonía en formas y proporciones le llevó a trabajar en el número áureo, el cual aparece frecuentemente en la naturaleza y fue el primer número irracional que conocieron los griegos.
HYPATIA DE ALEJANDRÍA
Junto con Teano, Hipatia es una de las primeras mujeres matemáticas de las que se tiene un conocimiento razonablemente seguro y detallado.
Fue la primera mujer que hizo contribuciones sustanciales al desarrollo de las matemáticas.
Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía.
Mejoró el diseño de los primitivos astrolabios e inventó un densímetro.
Hipatia era hija del matemático y filósofo Teón de Alejandría y es casi seguro que estudió matemáticas bajo la guía e instrucción de su padre.
Hipatia en la Escuela de Atenas por Rafael
Es notable que Hipatia haya llegado a ser directora de la escuela platónica de Alejandría hacia el 400 d. C.
Allí impartía clases de matemáticas y filosofía, enseñado la filosofía neoplatónica.
Hipatia llegó a simbolizar aprendizaje y ciencia, lo que los primeros cristianos identificaban con paganismo.
Sin embargo, entre los alumnos a los que enseñó en Alejandría había muchos cristianos importantes, lo que no impidió su muerte a manos de algunos exaltados.
Grabado representando la Muerte de Hipatia
En plena Cuaresma, un grupo de fanáticos, dirigidos por un lector de nombre Pedro, se abalanzó sobre la filósofa mientras regresaba en carruaje a su casa, la golpearon y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar al Cesáreo, magno templo convertido en catedral de Alejandría.
Allí, tras desnudarla, la golpearon con tejas hasta descuartizarla y sus restos fueron paseados en triunfo por la ciudad hasta llegar a un lugar denominado el Cinareo, donde los incineraron.
La muerte de Hipatia por Charles William Mitchell, 1885
Hubo que esperar al Período helenístico egipcio para ver a grandes figuras femeninas emerger en el mundo griego.
Como es el caso de las reinas Berenice, Arsínoe o Cleopatra del Egipto Ptolemaico.
Mujeres griegas en la fuente por Dominique Louis Ferreol Papety
FUENTES UTILIZADAS
Para la realización de esta entrada se han utilizado, entre otras, las siguientes fuentes:
Mark, Joshua J. Ten Noble and Notorious Women of Ancient Greece. World History Enciclopedia.
Ian Michael Plant (ed.): Women Writers of ancient Greece and Rome: an anthology (‘Escritoras de la Grecia y la Roma Antiguas: Antología’), University of Oklahoma Press,
Corneille, Michel. (El joven). Aspasia rodeada de filósofos griegos. 1670. oleo sobre lienzo sobre tabla. Palacio de Versailles. Francia
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Aspasia, Museo del Louvre