07 julio 2019

ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY, EL PRINCIPITO


ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY
Antoine de Saint-Exupéry fue un reconocido piloto, pionero de la aviación moderna. 
Tercero de los cinco hijos de una familia de la aristocracia su padre tenía el título de vizconde, vivió una infancia feliz en las propiedades familiares, aunque perdió a su progenitor a la edad de cuatro años. 
Estuvo muy ligado a su madre, cuya sensibilidad y cultura lo marcaron profundamente, y con la que mantuvo una voluminosa correspondencia durante toda su vida.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, en 1926, trabajó para el correo postal francés en vuelos internacionales. 


 Los niños Saint-Exupéry. El segundo por la derecha es Antoine.

Su interés por la mecánica y la aviación se remonta a la infancia. Le gustaba volar con la observación directa del piloto.

Durante su vida, el piloto francés se estrelló en numerosas ocasiones. La más conocida es la del 30 de diciembre de 1935, cuando cayó en el desierto del Sahara.

Saint-Exupéry se casó con la escritora y artista salvadoreña Consuelo Suncín con la que mantuvo una relación tormentosa debido a las frecuentes infidelidades del escritor.


Consuelo  Suncín




El 31 de julio de 1944, cuando estaba realizando una misión por la costa gala, su avión desapareció posiblemente abatido por la aviación alemana.

Antoine de Saint-Exupéry tenía 44 años de edad en el momento de su desaparición.

EL PRINCIPITO

Su obra más importante, El Principito, fue publicada en 1943. 

Aunque se trata aparentemente de un libro infantil, ha sido considerado como una obra sobre la naturaleza humana. 

Es una de las obras literarias más vendidas de la historia con más de doscientos millones de ejemplares vendidos.
Está considerado como el mejor libro francés del siglo XX y ha sido traducido a más de 250 idiomas.


El Principito fue escrito durante los dos años de estancia de Saint-Exupéry en los Estados Unidos.
El autor pasó una temporada en ese país tras la Batalla de Francia en 1940, en la cual el gobierno francés fue depuesto por las fuerzas alemanas. Durante estos sucesos, el autor escribió gran parte de los textos y notas que conformarían el libro.

Además del episodio del accidente del avión en el Sahara, con el que se inicia el libro, se han encontrado muchas relaciones entre la vida de Saint-Exupéry  y El Principito.

El Piloto, personaje principal del relato, obviamente está basado en el escritor.

El Zorro, que acompaña al Principito en su viaje, está inspirado en un fénec, el zorro del desierto.
El autor conoció este animal cuando trabajaba como piloto postal en vuelos por el norte de África.


La Rosa, el objeto más preciado del Principito, está inspirada en su esposa Consuelo.

El planeta donde se encuentra la Rosa está rodeado por tres volcanes.  Ese lugar representa a El Salvador, tierra natal de Consuelo, conocida como "la tierra de los volcanes".

Así mismo, el autor revela sus dudas sobre la naturaleza del matrimonio y la fidelidad en el pasaje en que descubre un campo de rosas en su visita a la Tierra.


El personaje del Principito podría estar basado en la propia infancia de Antoine de Saint-Exupéry o en el hijo del aviador Charles Lindbergh, quien vivía cerca del piloto francés y con el que entabló una buena relación.

Se dice también que los Baobabs, árboles que destrozan planetas con sus raíces, simbolizan al nazismo y sus intentos por dominar al mundo.
Las ilustraciones de El Principito fueron realizadas por el propio Antoine de Saint-Exupéry.




EL ASTEROIDE SAINT-EXUPÉRY

En honor a su reconocimiento mundial, le fue otorgado el nombre de Saint-Exupéry a un asteroide en el año1975. 

Es el asteroide 2578 Saint-Exupéry. El escritor y piloto vuela así perpetuamente entre Marte y Júpiter, como su personaje.



LA PULSERA DE SAINT-EXUPÉRY


En septiembre de 1998, un pescador francés halló un brazalete de plata con los nombre de Saint-Exupéry y su esposa Consuelo, lo que reavivó el interés por conocer las causas de su misteriosa desaparición. 

En mayo del 2000, un buzo encontró, esparcidos por la costa de Marsella, restos de un P-38 Lightning, el avión que usó el escritor el día que desapareció. 

En el año 2003 los restos pudieron ser recuperados, y tras un análisis, autenticados como la nave de Saint-Exupéry. 

Sobre el cuerpo hallado en 1944, se mantiene la teoría de que pudo haber sido arrastrado por el mar hasta el punto donde se encontró, aunque esta hipótesis no ha podido ser confirmada.