07 octubre 2013

WILLIAM SHAKESPEARE, LA TEMPESTAD



WILLIAM SHAKESPEARE

William Shakespeare, dramaturgo, actor y poeta inglés, nació en Stratfort-upon-Avon el 23 de abril de 1564.

Su trasladó a Londres, donde pronto adquirió fama por su trabajo para la compañía teatral Chaberlain’s Men, más tarde conocida como King’s Men.
También representó, con éxito, en la corte.

Sus inicios fueron, sin embargo, humildes, y según las fuentes trabajó en los más variados oficios, aunque estuvo desde el principio relacionado con el teatro, puesto que antes de consagrarse como autor se le conocía ya como actor.


LA TEMPESTAD

La tempestad es conocida como la última obra completa escrita por William Shakespeare. 
Al finalizarla, abandonó Londres y se retiró a su casa en Stratford-upon-Avon.


Es de los dramas más personales de Shakespeare  y  es objeto de numerosas hipótesis, estudios e interpretaciones. 

En ciertos momentos el propio autor, por boca de sus personajes, se dirige al mundo y expresa su concepto de la vida.


La tempestad parece reflejar a veces el pensamiento más profundo del dramaturgo.

Esta obra pertenece a la serie de piezas de este autor que funden el ámbito de lo real con lo mágico y lo maravilloso.

Miranda, (La tempestad) por John William Waterhouse 

ARGUMENTO



Próspero, el legítimo duque de Milán, ha sido expulsado del poder por su hermano y se encuentra desde hace doce años en una isla desierta, tras naufragar su navío. 
En la isla, vive con su hija Miranda y su sirviente, el salvaje Calibán.

Próspero, rodeado de sus numerosos libros, se dedica al estudio y al conocimiento de la magia.


La obra comienza con una fuerte tormenta provocada por Próspero con la ayuda de su otro sirviente, el espíritu Ariel, y sus artes mágicas.
Ha adivinado que su traidor hermano, Antonio, su aliado el rey de Nápoles, y Fernando, hijo de éste último, viajan en un buque cerca de la isla en la que se encuentran y quiere vengarse. 
Con la ayuda de Ariel y desde el caos y la locura, Próspero tejerá un encantamiento que le permitirá iniciar su venganza. 
Gracias a la magia, la nave en la que viaja el usurpador Antonio, naufraga en las costas de la isla.

Al final, Próspero que ya ha recuperado el ducado que le robaron, renuncia a su magia, perdona a sus enemigos y permite el matrimonio entre Fernando y Miranda que así se convertirá en reina de Nápoles.


Miranda y Fernando juegan al ajedrez por Lucy Madox Brown


MONÓLOGO DE PRÓSPERO


Al final de la obra, todos se preparan para volver a Nápoles donde Miranda y Fernando reinarán después de que Próspero se retire a su ducado de Milán.
Mientras tanto, todos abandonan el escenario salvo Próspero que se queda y recita uno de uno de los epílogos teatrales más fascinantes y conmovedores de toda la obra de Shakespeare



En este monólogo, Próspero nos viene a decir que se retira de la práctica de la magia y que necesita la ayuda de la audiencia si quiere abandonar la isla.
La única cosa que podrá liberarlo y devolverlo a su hogar  es la aprobación del público y su fuerte aplauso...

Algunos autores consideran que este monólogo de Próspero es la manera encubierta que tiene Shakespeare de decir adiós al teatro, ya que La tempestad es su última obra teatral.

Ahora magia no me queda
y sólo tengo mis fuerzas,
que son pocas. Si os complace,
retenedme aquí, o dejadme
ir a Nápoles. Con todo,
si ya el ducado recobro
tras perdonar al traidor,
no quede hechizado yo
en la isla, y de este encanto
libradme con vuestro aplauso.
Vuestro aliento hinche mis velas
o fracasará mi idea,
que fue agradar. Sin dominio
sobre espíritus o hechizos,
me vencerá el desaliento
si no me alivia algún rezo
tan sentido que emocione
al cielo y excuse errores.
Igual que por pecar rogáis clemencia,
libéreme también vuestra indulgencia.










PROSPERO'S SPEECH


Aquí puedes escucharlo en inglés recitado por John Gielgud en la película Los libros de Próspero de Peter Greenaway.




Now my charms are all o'erthrown,
what strength I have's mine own,
Which is most faint: now, 'tis true,
I must be here confined by you,
Or sent to Naples. Let me not,
Since I have my dukedom got
And pardon'd the deceiver, dwell
In this bare island by your spell;
But release me from my bands
With the help of your good hands:
Gentle breath of yours my sails
Must fill, or else my project fails,
Which was to please. Now I want
Spirits to enforce, art to enchant,
And my ending is despair,
Unless I be relieved by prayer,
Which pierces so that it assaults
Mercy itself and frees all faults.
As you from crimes would pardon'd be,
Let your indulgence set me free 
(Epilogue 1-20).










PETER GREENAWAY Y SHAKESPEARE


Peter Greenaway filmó en 1991 la película Los libros de Próspero interpretada por John Gielgud, Michel Blanc, Michael Clark, Erland Josephson e Isabelle Pasco.
La música es de Michael Nyman y la fotografía de Sacha Vierny.

Está inspirada en La tempestad de William Shakespeare y mezcla teatro, cine, ballet, ópera, literatura y pintura con el uso de nuevas tecnologías en el tratamiento de las imágenes.


En esta película, Greenaway nos propone un recorrido por los libros que dan su poder a Próspero.




LOREENA MCKENNITT Y SHAKESPEARE

Loreena McKennitt, es una cantante y compositora canadiense que escribe, graba e interpreta música con temas célticos y del medio oeste. 


McKennitt toca el arpa, el acordeón y el piano y es apreciada por su refinada y clara voz de soprano. 

Tiene una larga asociación musical con los textos de Shakespeare y de otros autores clásicos.



En este vídeo puedes escucharla cantar el último monólogo de Próspero de La Tempestad (Epílogo 1-20).







TEXTO DE LA TEMPESTAD DE WILLIAM SHAKESPEARE



Por si te apetece leer La tempestad de William Shakespeare haz click en el siguiente enlace: 




Calibán









06 octubre 2013

ENID BLYTON, LOS CINCO Y EL TESORO DE LA ISLA





ENID BLYTON


Enid Blyton (1897 - 1968), nació en Dulwich, localidad al sur de Londres, Inglaterra.

Desde niña, Enid Blyton quiso ser escritora y empezó a escribir muy pronto, y nunca dejó de hacerlo, pero tuvieron que pasar muchos años antes de que pudiera publicar su primer libro. 
Desde pequeña le interesaba mucho la lectura y leía todos los libros de cuentos y leyendas que caían es sus manos y también le gustaba la poesía. 

Sin duda ha sido la autora de libros infantiles y juveniles mas leída del mundo entero, aunque la crítica literaria la ha acusado de no ser políticamente correcta y no le ha sido siempre favorable.

Se han vendido en el mundo más de cuatrocientos millones de ejemplares de sus libros.
Enid Blyton es su verdadero nombre y la reproducción de su firma aparece en muchos de sus libros.



Empezó estudios de Medicina pero los abandonó para estudiar Magisterio movida por su gran interés hacia los niños. 

Cuando era maestra lo que más le gustaba era explicarles cuentos a sus alumnos. 

A Enid Blyton, como a la mayoría de los ingleses, le encantaba cuidar de su jardín y le gustaban mucho los animales. 

Dedicada al público infantil y preadolescente, escribió unas setecientas obras llenas de acción y suspense entre los años 1915 y 1968. 
Entre sus obras destacan las series de aventura llamadas de Los Cinco, El Club de los Siete Secretos, Misterio, Secreto y Aventura.
También hizo series dedicadas a colegios de internados femeninos, Torres de Mallory, Santa Clara.

LOS CINCO Y EL TESORO DE LA ISLA




Los cinco y el tesoro de la isla es la primera novela de Los Cinco, la serie más famosa de su autora. 

Los protagonistas son tres hermanos, Julián, Dick y Ana, y su prima Jorge. 

Los cuatro primos se suelen reunir en vacaciones en la bahía de Kirrin, donde vive Jorge, y juntos suelen correr aventuras en las que siempre acaban, buscando tesoros, resolviendo misterios o desenmascarando a criminales. 

El quinto miembro del grupo es el perro de Jorgina, Tim.
Timoteo es un inteligente compañero de aventuras que, en más de una ocasión, les sacará de apuros.



Como en el resto de las novelas de Enid Blyton dedicadas a Los Cinco, muy fácil deslizarse desde una inglesa merienda de vacaciones de verano con pasteles de jenjibre, carne enlatada y termos de té, hacia la aventura más extraordinaria y peligrosa, con espías, contrabandistas, ladrones y tesoros y, sobre todo con maravillosas exploraciones de pasadizos secretos y galerías subterráneas, casas deshabitadas, minas abandonadas o lagunas secretas.




05 octubre 2013

MADAME DE SÉVIGNÉ, CARTAS A SU HIJA

Marie de Rabutin-Chantal, madame de Sévigné


MADAME DE SÉVIGNÉ
La marquesa de Sévigné, de soltera Marie de Rabutin-Chantal, nace en París en 1626, de familia noble y acomodada. 
A los 18 años se casa con Henri de Sévigné, con quién tendrá a su hija Françoise-Marguerite y a su hijo Charles. 
Su marido morirá en duelo, batiéndose en defensa de una amante, y la marquesa quedará viuda a los 25 años. 

Era un persona admirada por su bondad, siempre rodeada de amigos, con un gran interés por las Artes. 

Era una mujer muy inteligente y cultivada y había recibido una sólida formación al uso de la época: Literatura, canto, danza, equitación, latín, español, italiano... 

Entre sus amigos se encontraban poetas como Saint-Pavin, Marigny, Montreuil, o el estadista Fouquet. 

Era también amiga de Mlle de Montpensier, Madame de la Fayette y de Madame de Maintenon, la favorita, y más tarde esposa morganática, de Luis XIV.


Frecuentaba la corte y las gentes de letras, era una gran anfitriona y se movía con soltura y elegancia en los salones. 

Muy independiente y adelantada a su tiempo, rehusó tomar otro marido y, tras casar a su hija, se dedicó a escribir cartas, elevando el género epistolar al nivel de obra maestra.

En la corte le gustó rodearse de gentes de letras y dedicará, una vez casada su hija, todo su talento a escribir cartas, tanto a su hija, como a muchos de sus contemporáneos.



En sus cartas relata acontecimientos del momento, narra en primera persona sus impresiones sobre los protagonistas, y también refleja su carácter sereno, educado y con principios elevados.


 CARTAS A SU HIJA

Las cartas de Madame de Sévigné a su hija Françoise-Marguerite, condesa de Grignan, figuran entre las cumbres literarias del siglo XVII francés.


A lo largo de los últimos veinticinco años de vida escribió a su hija unas 800 cartas que siempre se han considerado un monumento literario en Francia.

Madame de Sévigné las escribe con motivo de la marcha de su hija a Provenza en 1671 para reunirse con su marido.

Estas cartas sirven para intentar llenar el vacío que siente con la marcha de su hija y para reanudar una relación que no siempre fue fácil.

Françoise-Marguerite, condesa de Grignan



En la mayor parte de los textos se ve el cariño extremo de una madre por su hija. 

Las cartas manifiestan dolor por la ausencia de la hija, celos, protestas, reconciliaciones, recomendaciones... 

Madame de Sévigné le relata a su hija los sucesos de su entorno que considera importantes y que, como se hacía en ocasiones en aquella época, pudieran ser leídas más tarde en las reuniones de los salones.

La escritora hace desfilar en sus cartas gran parte de la historia de la época y así podemos ver a través de sus ojos a la aristocracia, a la nobleza rural o a la corte de Versalles.


CARTA DEL DOMINGO 26 DE ABRIL DE 1671


A su hija Mme. de Grignan

París, domingo 26 de abril de 1671

Hoy es domingo, 26 de abril; esta carta no saldrá hasta el miércoles. Pero esto no es una carta, sino un relato que acaba de hacerme Moreuil, para que os lo transmita, de lo que sucedió en Chantilly con respecto a Vatel.

El viernes os escribí que se había dado de puñaladas; he aquí el asunto con sus detalles: el Rey llegó el jueves por la noche; la caza, la iluminación, el claro de luna, el paseo, la colación en un lugar tapizado de junquillo, todo salió a pedir de boca. Se cenó, y hubo algunas mesas donde faltó el asado por haber concurrido algunos comensales más con los cuales no se contaba. Eso afectó a Vatel, a quien se le oyó decir en varias ocasiones: "He perdido el honor, esto es un vergüenza que no podré soportar". A Gourville le dijo: "La cabeza me da vueltas, llevo doce noches sin dormir, ayudadme a dar órdenes". Gourville le ayudó en lo que pudo. El asado que había faltado, no por cierto en la mesa del Rey sino en las de los veinticinco comensales que llegaron imprevistamente, se aparecía constantemente a su imaginación. Gourville se lo dijo al Príncipe. Éste fue hasta la habitación de Vatel y le habló: "Vatel, todo marcha bien; la cena del Rey ha sido excelente". Él respondió: "Monseñor, vuestra bondad me confunde aún más; sé que el asado faltó en dos mesas". "Nada de eso, agregó el Príncipe, no os atormentéis, todo va bien".
Llegó la hora de los fuegos artificiales: fracasaron éstos a causa del mal tiempo, ¡y habían costado dieciséis mil francos! A las cuatro de la mañana Vatel sale y se encuentra con que todo el mundo duerme; ve sólo a unos de los proveedores del pescado, que le llevaba apenas dos cargas, y le pregunta: "¿Esto es todo lo que me traéis?" El otro responde: "Sí, señor". Ignoraba que se había enviado por él a todos los puertos de mar. Vatel espera algún tiempo; los otros proveedores no llegan. Su cabeza se trastorna creyendo que no tendría más pescado que aquel.

Encuentra a Gourville y le dice "Señor, no sobreviviré a este nuevo bochorno; perderé mi honor y mi reputación". Gourville se mofa de él. Sube Vatel a su habitación, apoya la espada contra la puerta y se atraviesa el pecho. Pero no murió hasta el tercer golpe, ya que los dos primeros no fueron mortales. El pescado mientras tanto llega de todas partes. Se busca a Vatel para que lo distribuya, mas no se da con él. Van a su cuarto, llaman, derriban la puerta, y lo encuentran bañado en su sangre. Corren con la noticia a casa del Príncipe, que manifiesta su desesperación. Llora el Duque, que fundaba en Vatel su viaje a Borgogna. El Príncipe, dirigiéndose al Rey, expresó tristemente que cada cual entiende el honor a su manera; se elogió mucho a Vatel, y al mismo tiempo se censuró su determinación extremada. El Rey manifestó que había retardado cinco años su visita a Chantilly precisamente porque comprendía el exceso de tal molestia, y que el Príncipe sólo debió haberse ocupado en preparar dos mesas, desentendiéndose de todo lo restante. Juró que no consentiría que el Príncipe soportara tales responsabilidades mas todo eso llegaba demasiado tarde para el pobre Vatel. Entre tanto, Gourville trató de reparar la pérdida de Vatel, y lo logró. Se almorzó muy bien, se merendó, se cenó, se paseó, se jugó y se fue de caza. Todo estaba impregnado de un mágico encanto, y se percibía en torno el aroma del junquillo. Ayer, que era sábado, se hizo lo mismo. Por la noche el Rey se dirigió a Liancourt, donde había hecho preparar una cena para después de la medianoche. Se proponía permanecer allí todo el día.



He aquí lo que me ha contado Moreuil, para que os lo haga saber. Y el cuento se acabó, porque yo no sé nada del resto. M. d’Hacqueville, que ha presenciado todo esto, os hará sin duda relación de ello; pero como su escritura no es tan legible como la mía, he decidido hacerlo yo también por mi cuenta. Y si os mando tantos detalles es porque yo, si me encontrara en vuestro caso, desearía que me los enviaran.


CURIOSIDADES

LA CREMA CHANTILLY
La famosa crema chantillí,  que toma el nombre de la ciudad francesa de Chantilly, es una crema de leche batida, ligeramente azucarada y perfumada con vainilla. 

La receta original se debe a François Valet cuya triste muerte narra en la anterior carta Madame de Sévigné.
Se usa para decorar o para rellenos.

RECETA DE LACREMA CHANTILLY 
1 litro de crema de leche
150 gramos de azúcar impalpable
Unas gotas de esencia de vainilla
Opcionalmente se puede añadir una clara de huevo


Poner todos los ingredientes en una batidora, batir a alta velocidad hasta que la crema comience a tomar cuerpo, luego baje la velocidad y siga batiendo hasta obtener una crema firme.

La clara del huevo es la que le aporta una buena firmeza y permite que la crema esté firme por más tiempo, 50 cc de agua bien fría cumple la misma función que la clara, es decir una clara de huevo o 50 cc de agua bien fría por cada litro de crema.


LA ROSA MADAME DE SÉVIGNÉ

Existe una rosa dedicada a Madame de Sévigné.

Mme. de Sévigné es una rosa borboniana hibridada por Robert y Moreau en Francia, en el año 1874. 

El arbusto es bastante armonioso, florífero y repetitivo, guiándose muy bien como pequeño trepador. 

La flor es llena, con forma globular, tamaño mediano, aunque algunas pueden llegar a ser bastante grandes. 

Empieza con el típico anillo, tan admirado por los obtentores decimonónicos, y el centro cuarteado, mostrando un pequeño botón o penacho de estambres. 
Se abre en su totalidad, gracias a sus pétalos redondeados y reflexos. Al final del proceso, es una esfera. 
El aroma es muy intenso, tal y como cabe esperar de una borboniana que se precie. 
Sirve como flor cortada para buqué.

















04 octubre 2013

ROMEO Y JULIETA EN LA PINTURA












Romeo y Julieta por Robert Jessup, 2012


ROMEO Y JULIETA EN LA PINTURA


Como las demás Artes, también la pintura ha buscado su inspiración en la historia de los enamorados de Verona.



Romeo y Julieta parecen representados por distintos pintores de diversas épocas  y estilos.


El último beso por Francesco Hayez








Romeo y Julieta por Sir Frank Dicksee







Romeo y Julieta por Ford Madox Brown










La reconciliación de los Montesco y los Capuleto sobre los cuerpos muertos de Romeo y Julieta por Frederick Leighton 








Romeo y Julieta por Hugues Merle, 1879





La muerte de Romeo y Julieta por Diebolt,1825








Romeo y Julieta en su lecho de muerte 
por Johann Heinrich Füssli








Romeo y Julieta ante el Padre Lorenzo 

por Karl Ludwig Friedrich Becker





Romeo y Julieta por Roderic O'Conor, 
hacia 1900





Romeo y Julieta por F. Sydney Muschamp,1886






En la tumba de los Capuleto por Delacroix 




















Romeo y Julieta por Théodore Chassériau







Romeo y Julieta 
por Anselm Feuerbach






Romeo y Julieta Charles François Jalabert 




Romeo y Julieta en el balcón por Julius Kronberg




Romeo y Julieta por Marc Chagall













02 octubre 2013

ROBERT WIENE, EL GABINETE DEL DOCTOR CALIGARI



ROBERT WIENE, EL GABINETE DEL DOCTOR CALIGARI


TÍTULO ORIGINAL: Das Cabinet des Dr. Caligari
DIRECTOR: Robert Wiene
NACIONALIDAD: Alemania
AÑO: 1920
Cine mudo
GUION: Carl Mayer y Hans Janowitz, según una idea de Fritz Lang

FOTOGRAFÍA: Willy Hameister
Blanco y Negro
DIRECTOR ARTÍSTICO: Hermann Warm, Walter Reimann y Walter Röhrig
VESTUARIO: W. Reimann
PRODUCCIÓN: Rudolf Meinert y Erich Pommer/Decla
DURACIÓN: 51 minutos 
GÉNERO: Terror
REPARTO: Werner Krauss (Dr. Caligari), Conrad Veidt (Cesare), Friedrich Feher (Francis), Lil Dagover (Jane Olsen), Hans Heinz von Twardowski (Alan), Rudolf Lettinger (Dr. Olsen), Rudolf Klein-Rogge (un criminal), Hans Lanser-Rudolf (Un anciano), Henri Peters-Arnolds (Un joven médico)

SINOPSIS: El joven Francis cuenta a un hombre su increíble historia: Francis y su amigo Alan acuden a una feria donde el doctor Caligari exhibe en su carreta a Cesare, una especie de sonámbulo. 
En la ciudad de Holstenwall comienzan los crímenes. 
Cesare asesina a un secretario de estado, a Alan y secuestra a su novia Jane.
Francis averigua que el doctor Caligari es el instigador de los asesinatos y lo persigue hasta el manicomio que dirige el médico...

LA PELÍCULA

Si te apetece ver la película completa, aquí puedes hacerlo:







EL EXPRESIONISMO


El Expresionismo es una corriente artística que busca la expresión de los sentimientos y las emociones del autor más que la representación de la realidad objetiva.

Revela el lado pesimista de la vida generado por las circunstancias históricas del momento. 
Muestra la cara oculta de la modernización: la alineación, el aislamiento, la masificación.
La angustia existencial es el principal motor de su estética.
Nace debido a la necesidad de los artistas alemanes de expresar su disconformidad con la situación existente en su país.


El cine expresionista se desarrolló principalmente durante la República de Weimar (1918-1933),  que vino a ser la primera democracia alemana.


La película El gabinete del doctor Caligari  es un hito dentro de la historia del cine ya que con ella nace el Expresionismo.





Esta película ofrece una estética nueva en el cine de la época: maquillaje violento y estilizado de los actores, decorados en telas pintadas, gran profundidad de campo, errores voluntarios de perspectiva con chimeneas oblicuas, escaleras retorcidas, ventanas con forma de flecha, sombras reales y pintadas y reminiscencias cubistas.




Todo ello con una función dramática y psicológica y no como algo simplemente decorativo.
Para muchos simboliza los desastres de la República de Weimar. 


La realidad está constantemente deformada, el clima es fantástico y las imágenes cercanas a la alucinación y a las pesadillas. 

Los críticos franceses acuñaron la palabra caligarismo para designar las películas alemanas de esta nueva  y poderosa estética.


Respecto al guion se puede señalar la influencia de escritores como Stevenson, Poe, Hoffmann y Stendhal.

OTRAS PELÍCULAS DEL EXPRESIONISMO ALEMÁN

Si te interesa el tema, además de El gabinete del doctor Caligari de Robert Wiene, aquí tienes una lista con algunas películas más que te ayudarán a conocer mejor el Expresionismo alemán: 


- El Golem (1920)  Paul Wegener y Henrik Galeen

- Las tres luces (1921) Fritz Lang

- Nosferatu (1922)  F. W. Murnau

- Dr. Mabuse, el jugador (1922) Fritz Lang

- Los Nibelungos (1924) Fritz Lang

- La última risa (1925) F. W. Murnau

- El estudiante de Praga (1926) Henrik Galeen
- Fausto (1926) F. W. Murnau
- Metrópolis (1927) Fritz Lang








Datos tomados de Aula de Cine UNIOVI




01 octubre 2013

JANE AUSTEN, ORGULLO Y PREJUICIO


ORGULLO Y PREJUICIO

 
CAPÍTULO I

Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa.
Sin embargo, poco se sabe de los sentimientos u opiniones de un hombre de tales condiciones cuando entra a formar parte de un vecindario. Esta verdad está tan arraigada en las mentes de algunas de las familias que lo rodean, que algunas le consideran de su legítima propiedad y otras de la de sus hijas.
––Mi querido señor Bennet ––le dijo un día su esposa––, ¿sabías que, por fin, se ha alquilado Netherfield Park?
El señor Bennet respondió que no.
––Pues así es ––insistió ella––; la señora Long ha estado aquí hace un momento y me lo ha contado todo.
El señor Bennet no hizo ademán de contestar.
––¿No quieres saber quién lo ha alquilado? ––se impacientó su esposa.
––Eres tú la que quieres contármelo, y yo no tengo inconveniente en oírlo.
Esta sugerencia le fue suficiente.
––Pues sabrás, querido, que la señora Long dice que Netherfield ha sido alquilado por un joven muy rico del norte de Inglaterra; que vino el lunes en un  landó de cuatro caballos para ver el lugar; y que se quedó tan encantado con él que inmediatamente llegó a un acuerdo con el señor Morris; que antes de San Miguel vendrá a ocuparlo; y que algunos de sus criados estarán en la casa a finales de la semana que viene.
––¿Cómo se llama?
––Bingley.
––¿Está casado o soltero?
––¡Oh!, soltero, querido, por supuesto. Un hombre soltero y de gran fortuna; cuatro o cinco mil libras al año. ¡Qué buen partido para nuestras hijas!
––¿Y qué? ¿En qué puede afectarles?
––Mi querido señor Bennet ––contestó su esposa––, ¿cómo puedes ser tan ingenuo? Debes saber que estoy pensando en casarlo con una de ellas.
––¿Es ese el motivo que le ha traído?
––¡Motivo! Tonterías, ¿cómo puedes decir eso? Es muy posible que se enamore de una de ellas, y por eso debes ir a visitarlo tan pronto como llegue.
––No veo la razón para ello. Puedes ir tú con las muchachas o mandarlas a ellas solas, que tal vez sea mejor; como tú eres tan guapa como cualquiera de ellas, a lo mejor el señor Bingley te prefiere a ti.
––Querido, me adulas. Es verdad que en un tiempo no estuve nada mal, pero ahora no puedo pretender ser nada fuera de lo común. Cuando una mujer tiene cinco hijas creciditas, debe dejar de pensar en su propia belleza.
––En tales casos, a la mayoría de las mujeres no les queda mucha belleza en qué pensar.
––Bueno, querido, de verdad, tienes que ir a visitar al señor Bingley en cuanto se instale en el vecindario.
––No te lo garantizo.
––Pero piensa en tus hijas. Date cuenta del partido que sería para una de ellas. Sir Willam y lady Lucas están decididos a ir, y sólo con ese propósito. Ya sabes que normalmente no visitan a los nuevos vecinos. De veras, debes ir, porque para nosotras será imposible visitarlo si tú no lo haces.
––Eres demasiado comedida. Estoy seguro de que el señor Bingley se alegrará mucho de veros; y tú le llevarás unas líneas de mi parte para asegurarle que cuenta con mi más sincero consentimiento para que contraiga matrimonio con una de ellas; aunque pondré alguna palabra en favor de mi pequeña Lizzy.
––Me niego a que hagas tal cosa. Lizzy no es en nada mejor que las otras, no es ni la mitad de guapa que Jane, ni la mitad de alegre que Lydia. Pero tú siempre la prefieres a ella.
––Ninguna de las tres es muy recomendable ––le respondió––. Son tan tontas e ignorantes como las demás muchachas; pero Lizzy tiene algo más de agudeza que sus hermanas.
––¡Señor Bennet! ¿Cómo puedes hablar así de tus hijas? Te encanta disgustarme. No tienes compasión de mis pobres nervios.
––Te equivocas, querida. Les tengo mucho respeto a tus nervios. Son viejos amigos míos. Hace por lo menos veinte años que te oigo mencionarlos con mucha consideración.
––¡No sabes cuánto sufro!
––Pero te pondrás bien y vivirás para ver venir a este lugar a muchos jóvenes de esos de cuatro mil libras al año.
––No serviría de nada si viniesen esos veinte jóvenes y no fueras a visitarlos.
––Si depende de eso, querida, en cuanto estén aquí los veinte, los visitaré a todos...