16 septiembre 2013

HISTORIA DEL TEATRO LATINO. ETAPAS Y CRONOLOGÍA














HISTORIA DEL TEATRO LATINO
ANTECEDENTES DEL TEATRO EN ROMA:

La tradición señala como fecha de nacimiento del teatro romano el año 240 a. de C. con la representación, en los Ludi Romani, de una tragedia traducida del griego por Livio Andrónico.


Con anterioridad a esta fecha, en los primeros siglos de Roma, no puede hablarse de representaciones teatrales propiamente dichas.

Pero sí hay precedentes del teatro en los cantos fesceninos, la farsa osca o fabula atelana y las saturae.

CANTOS FESCENINOS:
Eran diálogos improvisados entre campesinos, recitados en verso de contenido satírico y licencioso.
Se cree que su origen se encuentra en la ciudad etrusca de Fescenio y de ahí deriva su nombre. 
Estos cantos están ligados a las fiestas de la recogida de la cosecha.
En ellos dos campesinos improvisaban diálogos en los que rivalizaban lanzándose pullas e injurias.
Más tarde se convirtieron en ataques contra el buen nombre de personas y familias honorables, por lo que tuvo que promulgarse una dura ley contra ellos.


FARSA OSCA O FABULA ATELANA: 
El nombre de este tipo de representación deriva probablemente de la ciudad de Atella, situada entre Capua y Nápoles.
Recibe también el nombre de farsa osca pues es el osco la lengua que se hablaba en esta región.
Se trata de representaciones también improvisadas y rudimentarias pero ya con cierta línea argumental con en la que los actores llevan máscaras y los personajes eran siempre los mismos: el viejo enamorado, el glotón zafio, el bocazas fanfarrón, el jorobado o el truhán.
Al igual que los cantos fesceninos las fábulas atelanas están ligadas a las fiestas agrícolas y en su contenido se incluyen chistes picantes y maliciosos.

SATURAE: 
Pintura etrusca



Las saturae son el estadio inmediatamente anterior a la fábula o representación dramática propiamente dicha, que surge cuando a la satura se le añade un argumento.

Son representaciones escénicas que derivan de los  cantos fesceninos de Etruria y son similares a ellos. 
Es una mezcla de diálogo con música y danza.
Consisten en una sucesión de escenas sin unidad de acción, en las que los actores cantan al son de una flauta, imitando de forma burlona el paso de la danza etrusca.
En estas saturae encontramos diversidad de temas y también distintos tipos de versos. 


DESARROLLO CRONOLÓGICO DEL TEATRO ROMANO

LUDI SCAENICI
Primera etapa (364 a.C.). 
Se crean los primeros ludi scaenici
Es un teatro sin texto. 
En Roma, etruscos y oscos presentan sus espectáculos, que son asimilados por los romanos. 
Se trata de danzas al son de una flauta y acompañadas de coplas cantadas de carácter picante, mordaz y obsceno.
Los cantantes y actores aparecen disfrazados, lo que les permite expresarse con mayor libertad. 
Los rasgos más importantes eran la improvisación, la danza y la música. 
El contexto es festivo y religioso a un tiempo. 
Se celebran una vez al año.

LUDI ROMANI
Segunda etapa (240 a.C.).
Se establecen en Roma los llamados Ludi Romani
En esa época la cultura romana está fuertemente marcada por el helenismo. 
En el 240 a.C. Livio Andrónico estrena la primera obra dramática escrita, basada en un texto griego de la saga troyana

Aumenta el número de escritores que componen tragedias y comedias. 

Lo que llamamos teatro “literario” corresponde a esta segunda etapa.
Los Ludi van a ser cada vez más frecuentes, y se celebrarán más de una vez al año.

PANTOMIMA ROMANA
Tercera etapa (27 a.C.).

Unos años antes del comienzo del Imperio la tradición del teatro textual se va extinguiendo. 
El teatro literario sigue siendo el de la segunda etapa.

Se va a crear la pantomima romana, semejante al mimo de los orígenes, pero con un contenido mitológico en muchos casos. 

No se improvisa totalmente ya que se escenifica sin palabras un relato mitológico.
































13 septiembre 2013

EL TEATRO LATINO. EL TIEMPO DE LA REPRESENTACIÓN


TEATRO LATINO
EL TIEMPO DE LA REPRESENTACIÓN

En un principio, en tiempos de Plauto y Terencio, sólo se representaba una tragedia o una comedia al día, pero luego se elevó el número se representaciones por día.
Esta circunstancia permitió que hubiera concursos dramáticos en los que un magistrado, encargado de organizar los ludi, solía elegir al vencedor. 

Cada obra se dividía en actos y, en los entreactos, en las comedias, un solista tocaba la tibia, una clase de flauta, mientras que un coro amenizaba los descansos. 


En general, las obras constaban de cinco actos y debían observar la regla de las tres unidades: espacio o lugar, tiempo y acción.

Como las representaciones entonces empezaron a durar varias horas, la gente se llevaba comida y bebida, que  a veces  se repartía al público por orden de los magistrados. 

Este reparto de comida suponía un gran bullicio dentro del teatro y, sin duda, la pérdida de la más mínima solemnidad del acto y de la representación. 


Son muchos los testimonios de poetas y personajes cultos que se quejan del desorden y del ruido de las representaciones. 


Los propios autores dramáticos suelen pedir atención y benevolencia al bullicioso público. 

En ocasiones resultaba imposible escuchar los parlamentos de los actores.


Algunos piensan que esto se debe a que la mayoría era un público grosero e inculto al que incluso había que explicarle la acción en un prólogo a fin de que pudiera seguir el espectáculo.


El público romano  estaba acostumbrado a otro tipo de espectáculos más violentos pero le gustaba la fiesta en el teatro, admiraba los aspectos visuales y plásticos de la representación y se entusiasmaba con la música de flauta y con el canto.
Era un público apasionado que no perdonaba los fallos de la puesta en escena pero era  casi siempre benévolo con los autores.


Se dan casos de enfrentamientos airados entre distintas facciones del público, como el que nos cuenta Tácito, en el que varios soldados y un centurión murieron al querer imponer orden.


Lo que había nacido en Grecia como una ceremonia religiosa había acabado en Roma, poco más o menos, como la algarabía de un combate de gladiadores.



















Ave Caesar morituri te salutant por Jean-Léon Gérôme 


La crueldad de la sociedad impuso que en ocasiones puntuales se sustituyera un actor que había de morir en escena por un condenado a muerte para que fuera ejecutado realmente ante la mirada de los espectadores. 

Los autores teatrales tuvieron que enfrentarse a las muchas dificultades que se daban en la representación de sus obras.



Podemos decir,en líneas generales, que los autores de teatro en Roma desaparecen en el siglo I d. de C.


Lucio Anneo Séneca


Las obras dramáticas que se escriben a partir de Séneca están destinadas más al recitado en las lecturas de salón que al espectáculo público en los teatros.

Debido al éxito de estas recitaciones se crearon, sobre todo en las colonias griegas del Imperio, los llamados odeones, teatros de reducidas dimensiones.

Estos odeones eran para un público más selecto y entendido, con un aforo más reducido, unos quinientos asientos, solían estar cubiertos en parte y adornados con mármoles y estatuas.
















Odeón de Pompeya












12 septiembre 2013

ESTRUCTURA DE LAS COMEDIAS LATINAS

ESTRUCTURA DE LAS COMEDIAS LATINAS
La fabula palliata tenía una estructura formal tomada de sus modelos griegos y, aunque no siempre encontramos la misma estructura, podemos distinguir en ella las siguientes partes:
Didascalia
Prólogo
Argumento
Diálogo o diverbia
Cantica

LAS DIDASCALIAS:
Son obras de los gramáticos posteriores. 
En ellas se indica el nombre del autor, el título de la obra, y datos sobre la fecha y circunstancias de su estreno. 
Además se señala los títulos de las obras griegas utilizadas como modelo y el nombre de su autor. 
Las didascalias no han existido siempre y algunas no se han conservado.
Todas las obras de Terencio se nos han transmitido con su didascalia correspondiente, sin embargo la mayor parte de las comedias de Plauto carecen de ellas. 

EL ARGUMENTO: 
Es un resumen de la obra realizado también por los gramáticos posteriores.


EL PRÓLOGO:
Exposición del argumento a cargo de un actor o de un personaje simbólico. 
Los prólogos de las comedias latinas son una gran fuente de información sobre el teatro de siglo II a. de C. 
Los prólogos de Plauto son joviales, pretenden divertir y, además de su carácter expositivo, incluyen chistes y advertencias jocosas a los espectadores. 
Los prólogos de las comedias de Terencio tienen una mayor profundidad y contienen la réplica del autor a los ataques de que era objeto.


EL DIÁLOGO O DIVERBIA: 
Partes de la comedia dialogadas en verso.

LA CANTICA:
Parte del texto de las comedias que se cantaba con acompañamiento de flauta. 
En el teatro de Plauto, estas partes cantadas tienen una gran importancia.























10 septiembre 2013

PRINCIPALES RASGOS DEL TEATRO LATINO













PRINCIPALES RASGOS DEL TEATRO LATINO

El teatro es el ejemplo más claro de la habilidad de la civilización romana para apropiarse de manifestaciones artísticas de otros pueblos, adaptándolas a su propio espíritu. 


El origen del teatro está ligado al culto que los griegos rendían al dios Dionisio. 
En cuanto a los romanos, aunque preferían otro tipo de espectáculos, tuvieron en cuenta la tradición de los griegos. 
El inicio del teatro Romano habría que situarlo en el siglo III a. de C.

El origen y la evolución el teatro latino son diferentes de las del griego a pesar de que muchas de las obras de teatro romanas son textos griegos adaptados y refundidos al latín. 


Circo Máximo en Roma



Magistrados y emperadores organizaban con su dinero los juegos públicos, que servían para ganarse al pueblo. 

Los ludi incrementaron poco a poco su dimensión festiva y política, hasta convertirse en un instrumento  de propaganda en manos de la aristocracia y del poder imperial.
El ocio romano se dividía entre  los ludi circenses, circo,  y los ludi scaenici, teatro, predominando en este último el mimo, la danza y el canto en forma de pantomima.


Los ludi scaenici, es decir, las representaciones teatrales eran la parte más noble de los juegos. 
En el teatro no se veían brutalidades, no obstante, cada vez más, las tragedias y comedias fueron sustituidas por mimos, y sobre todo por las fábulas "atellanae", que al principio eran farsas improvisadas, pero que más tarde se convirtieron en auténticas piezas teatrales de un gusto más que dudoso, que tenían como objeto la crítica, lo más realista posible, de la sociedad romana.

El teatro romano contaba con la gran competencia de las carreras, de las naumaquias, del circo y de las luchas de gladiadores y de fieras del anfiteatro.


Naumaquia por Ulpiano Checa


Las variedades y variaciones del teatro romano a lo largo de la historia quizás se puedan explicar como un proceso de adaptación para sobrevivir entre la amplia oferta de diversiones que se ofrecía la pueblo de Roma.

El teatro tuvo que buscar incesantemente nuevas formas para mantener a su público, atraer a nuevos espectadores y no verse eclipsado por las otras diversiones de Roma.


Pollice Verso pintado por Jean-Léon Gérôme en 1872


En esa adaptación, el teatro perdió su solemnidad y refinamiento, para hacerse más grotesco, obsceno y burdo, en aras del puro y simple entretenimiento de la plebe.

El carácter itálico se distinguía por una tendencia a la chanza, a lo grotesco y a lo mordaz que el teatro se ocupó de resaltar.

El teatro en Roma tiene un carácter más sociológico que estético.


Grabado representando actores de pantomima romanos


Aunque la mayor parte de las obras dramáticas que nos han llegado están basadas en originales griegos, sin embargo la libertad en el trabajo de adaptación es total. 


Los autores latinos no sólo introducen situaciones nuevas y referencias a su momento histórico, sino que también utilizan en una misma obra argumentos de distintos originales griegos e incluso escenas de autores distintos. 

Este procedimiento se conoce con el nombre de contaminatio y es particularmente visible en las comedias de Plauto y Terencio.

A partir de Nevio fue práctica habitual la contaminatio: utilizar más de un original e incluso en ocasiones más de un autor como modelo.

Los autores romanos utilizaron la forma griega para acentuar lo que en la comedia más se aproximaba al gusto de los espectadores romanos: las situaciones equívocas, los dobles sentidos, la parodia, etc.


Se produjo en cierto sentido una latinización de la comedia que culmina cuando se ponen en escena tipos y costumbres de la vida cotidiana de Roma, surgiendo así la fabula togata.






























09 septiembre 2013

REINHOLD SCHÜNZEL, AMPHITRYON



ANFITRIÓN, DE LAS NUBES VIENE LA FELICIDAD, REINHOLD SCHÜNZEL

Dirigida por Reinhold Schünzel, actor, guionista y productor, nacido en Hamburgo, Alemania.
Es una comedia musical alemana de 1935 que adapta la famosa obra humorística de Plauto sobre un tema clásico de la mitología griega, los amores de Júpiter y Alcmena. 


Se inspira también en obras de Molière y de Heinrich von Kleist que, a su vez, tomaron el tema de Plauto.


A pesar de ser judío, los nazis permitieron a Schünzel continuar trabajando en el cine durante varios años, aunque finalmente se vio obligado a exiliarse.

FICHA TÉCNICA

TÍTULO ORIGINAL: Amphitryon - 
Aus den Wolken kommt das Glück
DIRECCIÓN: Reinhold Schünzel 
GUION: Reinhold Schünzel, Heinrich von Kleist 
PAÍS: Alemania 
AÑO: 1935
GÉNERO: Comedia musical
DURACIÓN: 
105 min 
REPARTO: 
Willy Fritsch, Paul Kemp, Käthe Gold, Fita Benkhoff, Adele Sandrock, Hilde Hildebrand 



SINOPSIS: En Tebas las mujeres esperan el regreso de sus maridos de la guerra. 
El dios Júpiter se siente atraido por una de ellas, Alcmena, que aguarda la vuelta de su esposo, el general Anfitrión. 

Júpiter consigue escaparse de su mujer y bajar a la Tierra y disfrazado de Anfitrión, el marido de Alcmena, intentará seducirla.





FRAGMENTO DE AMPHITRYON DE SCHÜNZEL
En este vídeo puedes ver un pequeño fragmento de Amphitryon – Aus den Wolken kommt das Glück de Reinhold Schünzel con la escena del regreso de los guerreros a la ciudad de Tebas.





Y si quieres escuchar a Willy Fritsch interpretando una canción de la película titulada Ich muss mal wieder was erlebenaquí puedes hacerlo:





























06 septiembre 2013

TEATRO KUMEN, ANFITRIÓN 2.11




ANFITRIÓN 2.11, TEATRO KUMEN


COMPAÑÍA: Teatro Kumen
GÉNERO: Comedia
AUTOR: Tito Maccio Plauto
ADAPTACIÓN: Jose Ramón López
DIRECCIÓN: Jose Ramón López

ELENCO:  Damián Vega, Guiomar Fernández, José Manuel González, Cos Cueva, Laura Suárez, Silvia Sierra, Jairo Buelga y Paula Moya
DURACIÓN APROXIMADA: 100 minutos
FECHA: 2011

SINOPSIS:
Mientras que Anfitrión está en la guerra contra los Teléboas, Júpiter, haciéndose pasar por él, se aprovecha de su esposa Alcmena. 
Mercurio se transforma en el esclavo Sosia, que también está ausente, y Alcmena es víctima de su farsa. 
Al volver el verdadero Anfitrión y el verdadero Sosia, son burlados los dos en una forma increíble. 
El resultado es la pelea y el escándalo entre marido y mujer, hasta que Júpiter hace sonar un trueno y confiesa con potente voz desde el cielo el adulterio. 
Júpiter está enamorado de Alcmena y toma la figura de su esposo Anfitrión, mientras que este está en la guerra contra los enemigos en defensa de la patria. 
De esclavo le sirve Mercurio, trasformado en Sosia, que se burla del esclavo y del amo a su vuelta a casa. 
Anfitrión le arma un escándalo a su esposa y los dos rivales se acusan mutuamente de adulterio. 
Blefarón, que debe actuar de árbitro, no puede decidir cuál de los dos es el Anfitrión verdadero. 
Al final se descubre todo y Alcmena da a luz a dos gemelos.


PREMIOS
Basada en Anfitrión, la  famosa comedia de Plauto, la obra Anfitrión 2.11 de teatro Kumen ha conseguido, desde su estreno en el año 2011, más de una veintena de galardones en toda España para este grupo langreano de aficionados al teatro.

















ANFITRIÓN 2.11, TEATRO KUMEN

Si te apetece en este vídeo puedes ver Anfitrión 2.11 la versión que hizo la compañía langreana de teatro amateur Teatro Kumen de la obra Anfitrión de Plauto.









05 septiembre 2013

EL TEATRO LATINO: LOS ACTORES



EL TEATRO LATINO: LOS ACTORES


En Roma, desde el principio, la actuación era un trabajo de profesionales. 

Pero el oficio de actor estaba mal considerado ya que únicamente los esclavos o los libertos solían trabajar en el mundo del teatro, incluido el oficio de escritor de dramas y comedias. 

La ley determinaba que el ser actor era causa del limitación de la capacidad jurídica de un individuo y por eso los actores carecían de derechos civiles

La palabra histrión que era el término etrusco con el que los romanos denominaban a los actores y siempre tuvo un sentido despectivo.


A menudo los actores eran esclavos que habían recibido una buena educación de sus amos. 


La condición propia de esclavos o de libertos de los actores no inspiraba demasiado respeto a pesar de la esmerada educación que sus amos les daban. 

La mayoría tenían la condición jurídica de esclavos o libertos, y procedían sobre todo del Mediterráneo oriental, si bien también hay atestiguados actores occidentales, en particular de Italia. 

Recibían dinero por sus actuaciones, pero los salarios variaban sustancialmente en función de la fama de cada uno de ellos, y muchos debían de sobrevivir apenas con su trabajo.

Al cabo del año, sólo se celebraban unas pocas representaciones teatrales en cada ciudad, de modo que los actores debían complementar sus ingresos con otras actividades artísticas y mediante giras teatrales por diversas ciudades.


Los actores eran siempre hombres y algunos tenían que representar varios papeles en la misma obra. 

Tanto los papeles masculinos como los femeninos eran interpretados por hombres, vestidos con pelucas o máscaras adecuadas para papel representado. 
Las mujeres solo podían actuar en los mimos.


En Roma, los propios actores, al inicio de la representación, eran los encargados de pedir atención y benevolencia al público.


Pero no inspiraban demasiado respeto a los espectadores pues eran esclavos o libertos y a pesar de que los actores tenían una formación y una educación esmeradas, trataban al público con descaro.


En general los actores eran vistos como personajes vulgares y moralmente repudiables, hasta el punto de que fueron tratados por la ley romana como infames y su profesión como ignominiosa. 

Sin embargo, existieron notables excepciones, actores como Quinto Roscio Galo y Clodio Esopo que llegaron a ser famosos en su época, que reunieron grandes fortunas y eran bien vistos incluso entre los círculos aristocráticos.
Algunos actores llegaron a recibir honores municipales e inscripciones honoríficas en lugares públicos de ciudades provinciales.


LA MÁSCARA


Se sabe que los actores romanos llevaban en ocasiones máscaras pero no está claro si lo hacían siempre o en todas la representaciones.

En todo caso, se considera que el uso de la máscara era menos frecuente que en el teatro griego.

En la comedia, generalmente, no usaban máscaras como los actores griegos, sino que se maquillaban y se caracterizaban sin recurrir a ellas.

Cuando no usaban máscara, el atavío y las pelucas que eran blancas para los ancianos y pelirrojas para los esclavos servían para caracterizar a los diversos personajes.


Las máscaras eran de tamaño superior a la cabeza del actor y se las colocaban en la cabeza como si fuesen cascos. 

El tamaño permitía que el actor fuera ser más visible para el público.
Las bocas abiertas de las máscaras contenían un megáfono de latón para proyectar la voz y que se oyese desde cualquier punto del teatro. 

No sólo eran más visibles los actores sino que los agujeros para ver hacían que el que las llevase pudiese ver a grandes distancias.

Sin embargo la inmovilidad de la expresión facial suponía un esfuerzo por parte del público para imaginar el cambio del estado de ánimo del personaje mediante el diálogo. 

Por ello en Roma comenzaron a utilizar la máscara doble compuesta por un lado sonriente y otro airado que servía para enseñar al público la que conviniese en cada momento. 

Generalmente este tipo de máscaras se utilizaba en comedias y pantomimas.


LAS PERSONAE
En Roma además se usaron por primera vez las carátulas o personae
Estas estaban hechas con tela empapada a la que, una vez endurecida, se le daba forma. 
La boca era muy abierta y tenía dos huecos para ver. 
Solían estar pintadas y al ser más ligeras eran mucho más cómodas para el actor.

LOS COTURNOS, CREPIDA Y SOCCUS
Una de las partes más importantes del vestuario en el teatro griego de aquella época eran los coturnos
Estos zapatos de madera estilizaban y daban más altura al actor y hacían que este sobresaliese del coro.
Además creaban una proporción más armónica del cuerpo del actor con la máscara y permitían que se viese mejor. 


En Roma el calzado especial que solamente se utilizaba en las tragedias se llamaba crepida y creaban un efecto psicológico en el público que aumentaba catarsis.

Para la escenificación de las comedias se usaba un calzado llamado soccus.
En el mimo, conocido en Roma con el nombre de fabula planipedia, los actores entraban en escena a pie plano, es decir, descalzos.



LA GREX Y LA CATERVA

















Los costes de los espectáculos escénicos se repartían fundamentalmente entre la adecuación de los edificios teatrales y la contratación de los actores profesionales o histriones.

Los actores contratados estaban organizados en compañías llamadas grex o caterva.

Estas compañías eran poco numerosas, formadas por  tres, cuatro o cinco actores a que se repartían  todos los papeles de una obra bajo la dirección de un patrono o dominus gregis.

El dominus gregis solía ser el director general de escena y, a menudo, también era productor y actor.
Existía también la figura del choragus o escenógrafo que  se ocupaba de los aspectos prácticos de la puesta en escena, el vestuario, los decorados.

Desde el siglo I d. de C. el auditorio sólo presenciaba el repertorio tradicional greco-romano.

En muchos casos las representaciones se convirtieron en el enfrentamiento escénico entre los distintos jefes de las compañías teatrales
Las compañías teatrales o greges solían ser estables.
Cada compañía solía tener un grupo de seguidores llamados fautores que alababan a sus favoritos y abucheaban a sus contrarios.

LOS SIGNOS PREESTABLECIDOS
Las representaciones debían de ser difíciles de seguir para el espectador por diversos motivos.
El público era inquieto y participativo, a las obras asistía una gran cantidad de espectadores, las representaciones se hacían al aire libre, la confusión reinante y el exceso de bullicio era grande debido a los repartos de alimentos o a circunstancias externas ala obra.
Por otro lado el gusto del público se decantaba por otro tipo de espectáculos más violentos como el circo, las venationes, las carreras o los gladiadores.


Muchos espectadores no habrían sido capaces de seguir las obras de no ser porque ya conocían el tema de antemano por las indicaciones que se solían hacer en las introducciones y por los signos preestablecidos que a lo largo de la obra se iban haciendo.

Estos signos preestablecidos eran:
Las máscaras trágicas y cómicas, pintadas de marrón o blanco para identificar a hombres o a mujeres.
El tipo de calzado que llevaban los actores o la ausencia de él.
Las pelucas que servían para determinar la edad y el sexo del personaje representado.
El color del vestuario griego o romano que indicaban la acción, el lugar y la condición social del personaje.
El color blanco para el traje de los ancianos, el amarillo para las cortesanas, el púrpura para los ricos, el rojo para los pobres o el abigarrado para los proxenetas eran solo algunos de los más representativos.
No obstante, estos mismos signos hacían que la obra perdiera parte de su interés, lo que se acrecentaba si el espectador conocía el texto y la obra.

Por ello, en muchas ocasiones, el aliciente de la obra no residía en el texto sino en contemplar la puesta en escena, sus pormenores y la habilidad de los actores.











Algunos datos para esta entrada sobre el teatro latino han sido tomados de: Teatro y sociedad en el Occidente romano por Miguel Moliné Escalona.
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