31 octubre 2014

JOSÉ ZORRILLA, DON JUAN TENORIO


JOSÉ ZORRILLA
Poeta y dramaturgo español, nació el 21 de febrero de 1817 en Valladolid. 

Es uno de los principales representantes del Romanticismo español. 
Cursó estudios en las universidades de Toledo y Valladolid. Se dio a conocer en el entierro de Mariano José de Larra donde leyó como homenaje: A la memoria del joven literato don Mariano José Larra.
Esta lectura le dio gran popularidad. 
A pesar de gozar del éxito, no consiguió salir de la ruina por su afición a gastar y derrochar. 
Fue nombrado miembro de la Real Academia Española, cuando contaba contaba 31 años de edad y leyó su discursó de investidura en verso. 
En el año 1850 viaja a Francia y en 1855 a México. 
En México fue nombrado director del Teatro Nacional por el emperador Maximiliano. 
Cuando regresó a España, en 1866, comprobó que pese a la extraordinaria fama de su obra no podía cobrar derechos de autor. 
Vivió en la pobreza hasta que recibió una pensión del Gobierno. 
En el año 1889 fue coronado como poeta laureado de España en Granada por el duque de Rivas en presencia de la reina regente Isabel II. 
Falleció en Madrid el 23 de enero de 1893.

OBRAS DE ZORRILLA
Fue el autor de Cantos del trovador, del poema Granada, de las obras teatrales El zapatero y el rey, Don Juan Tenorio, Traidor, inconfeso y mártir, El puñal del godo.






EL 1 DE NOVIEMBRE Y DON JUAN TENORIO

Don Juan Tenorio es quizá la única pieza dramática conocida por todos los españoles, suele reponerse tradicionalmente todos los años el 1º de noviembre.




ESCENA XII (PRIMERA PARTE - ACTO I)

FRAGMENTO: DON JUAN RELATA SU HISTORIA

DON JUAN 

Aquí está don Juan Tenorio, 
y no hay hombre para él.
Desde la princesa altiva
a la que pesca en ruin barca,
no hay hembra a quien no suscriba;
y a cualquier empresa abarca
si en oro o valor estriba.
Búsquenle los reñidores;
cérquenle los jugadores;
quien se precie, que le ataje;
Y a ver si hay quien le aventaje
en juego, en lid o en amores.
Esto escribí; y en medio año
que mi presencia gozó
Nápoles, no hay lance extraño,
no hay escándalo ni engaño
en que no me hallara yo.
Por dondequiera que fui
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé,
y a las mujeres vendí.
Yo a las cabañas bajé,
yo a los palacios subí,
yo los claustros escalé,
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí.
Ni reconocí sagrado,
ni hubo ocasión ni lugar
por mi audacia respetado;
ni en distinguir me he parado
al clérigo del seglar.
A quien quise provoqué,
con quien quiso me batí,
y nunca consideré
que pudo matarme a mí
aquel a quien yo maté.
A esto don Juan se arrojó,
y escrito en este papel
está cuanto consiguió,
y lo que él aquí escribió
mantenido está por él.



JOSÉ ZORRILLA



ESCENA III (PRIMERA PARTE - ACTO IV)

FRAGMENTO: DOÑA INÉS ENAMORADA DE DON JUAN


DOÑA INÉS
Callad, por Dios, ¡oh, don Juan!, 
que no podré resistir 
mucho tiempo sin morir 
tan nunca sentido afán. 
¡Ah! Callad por compasión, 
que oyéndoos me parece 
que mi cerebro enloquece 
y se arde mi corazón. 
¡Ah! Me habéis dado a beber 
un filtro infernal sin duda, 
que a rendiros os ayuda 
la virtud de la mujer. 
Tal vez poseéis, don Juan, 
un misterioso amuleto 
que a vos me atrae en secreto 
como irresistible imán. 
Tal vez Satán puso en vos 
su vista fascinadora, 
su palabra seductora 
y el amor que negó a Dios. 
¿Y que he de hacer, ¡ay de mí!, 
sino caer en vuestros brazos, 
si el corazón en pedazos 
me vais robando de aquí? 
No, don Juan, en poder mío 
resistirte no está ya; 
yo voy a ti como va 
sorbido al mar ese río. 
Tu presencia me enajena, 
tus palabras me alucinan, 
y tus ojos me fascinan, 
y tu aliento me envenena. 
¡Don Juan!, ¡don Juan!, yo lo imploro 
de tu hidalga compasión: 
o arráncame el corazón, 
o ámame, porque te adoro. 


JOSÉ ZORRILLA


SI TIENES INTERÉS EN LEER DON JUAN TENORIO, AQUÍ PUEDES HACERLO:

http://www.spanishpodcast.org/archivos/cajon/textos/Tenorio.pdf







































30 octubre 2014

ALEJANDRO CASONA, LA DAMA DEL ALBA






ALEJANDRO CASONA 
Alejandro Rodríguez Álvarez, nacido en Asturias en el pueblo de Besullo en 1903, es conocido por el nombre de Alejandro Casona y también por el apodo de El Solitario.



Este comediógrafo español, autor de un teatro de ingenio y humor que mezcló sabiamente fantasía y realidad, fue maestro de profesión. 
Su obra es neosimbolista y busca la evasión, aunque siempre desde un punto de vista experimental. 

Su gran preocupación fue dar a su teatro una gran dimensión poética.

Pero en sus obras no empleó sin embargo nunca el verso.




Se inició en el mundo teatral dirigiendo una compañía de aficionados, el Teatro de las Misiones Pedagógicas, formada por los alumnos del Instituto del Valle de Arán, del que era profesor. 



Marchó al exilio a raíz de la Guerra Civil Española y, tras pasar por México, vivió durante una larga temporada en Argentina. En este país tuvo grandes éxitos de crítica y público. 



No regresó definitivamente a España hasta 1962, donde permaneció hasta su muerte, el 17 de septiembre de 1965, en Madrid.






Su retorno a España supuso para él una terrible decepción, ya que los principales autores y críticos teatrales del momento consideraron sus obras anticuadas, producto de una época definitivamente terminada.








LA DAMA DEL ALBA

La dama del alba fue estrenada en el teatro Avenida, de Buenos Aires, el 3 de noviembre de 1944, por la compañía de Margarita Xirgu. 

La extraña magia que rodeaba las figuraciones dramáticas de la Xirgu, la melodía de su voz y la fuerza interpretativa que la caracterizaban sugirieron al dramaturgo asturiano la idea de crear La dama del alba, en la que un personaje, el de La Peregrina, estaba pensado expresamente para la actriz. 




Escrita en el exilio, La dama del alba fusionaba, como en un retablo imaginario, el mundo real y el irreal poético, y permitía el encuentro de dos nombres muy apreciados por Casona: Margarita Xirgu, para quien fue escrita, y su Asturias natal, que le facilitaba el «paisaje espiritual»



Es la mejor obra de Casona y la más querida por el escritor, y se puede decir que está llena de valores líricos y dramáticos.


Tiene el mérito de entroncar con la mejor tradición del teatro español del siglo XX, el de Valle-Inclán y el de Federico García Lorca.




El propio autor calificó esta obra como un retablo en cuatro actos dedicado a su tierra natal, Asturias, donde está ambientada.
Transcurre en una pequeña aldea asturiana y narra la historia de la desaparición de una joven recién casada de su hogar familiar y la llegada a la casa de una misteriosa peregrina.

Escrita con extraordinaria habilidad, tiene una trama perfecta que va dosificando el misterio y provocando constantes sorpresas en el espectador, manteniendo siempre la atención de éste, de forma que cuando parece resolverse un enigma, siempre se encuentra otro...













AQUÍ PUEDES VER LA DAMA DEL ALBA: 
Este vídeo corresponde a una representación completa de La dama del alba la obra teatral de Alejandro Casona:







LA NOCHE DE SAN JUAN
Si quieres saber más sobre la celebración de la Noche de San Juan, en este enlace puedes hacerlo:











29 octubre 2014

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ, HOMBRES NECIOS QUE ACUSÁIS


SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana fue una escritora mexicana del siglo XVII, está considerada como la mayor figura de las letras hispanoamericanas del Siglo de Oro. 

Fue una niña de inteligencia precoz y por vocación religiosa o quizá para evitar las ataduras del matrimonio ingresó a los dieciséis años en el convento de las carmelitas descalzas de México y más tarde entró en la Orden de San Jerónimo donde permaneció hasta el fin de sus días. 


En el convento, Sor Juana Inés de la Cruz se dedicó al estudio y a la escritura y llegó a tener conocimientos profundos en astronomía, matemáticas, lengua, filosofía, mitología, historia, teología, música, pintura y cocina.

Dentro de su celda reunió una excelente biblioteca de cuatro mil volúmenes, instrumentos musicales, mapas y aparatos de medición.


Sus superiores religiosos  llegaron en ocasiones a prohibirle leer y estudiar y en una de sus cartas respondiendo a las críticas del obispo de Puebla por dedicarse a temas mundanos, Sor Juana Inés defiende su libertad de expresión y sus derechos intelectuales y los de todas las mujeres al conocimiento sin límites.


Sin embargo, finalmente obedeció y entregó para su venta todos los libros de su biblioteca, sus útiles científicos y sus instrumentos musicales, para dedicar el producto de ellos a fines piadosos. 

Por la importancia de su obra, recibió los sobrenombres de «Fénix de América», «la Décima Musa» o «la Décima Musa mexicana».



HOMBRES NECIOS QUE ACUSÁIS
Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres que en las mujeres acusan lo que causa.

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue livianidad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión, ninguna gana;
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

Más, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.







27 octubre 2014

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ, AL QUE INGRATO ME DEJA, BUSCO AMANTE

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana fue una escritora mexicana del siglo XVII, está considerada como la mayor figura de las letras hispanoamericanas del Siglo de Oro. 

Fue una niña prodigio que aprendió a leer y escribir a escondidas y con gran facilidad a los tres años, y a los ocho escribió su primer poema.

Pronto inició su gusto por la lectura, pues descubrió la biblioteca de su abuelo y así se aficionó mucho a los libros.

Sus afán de conocimientos era tan grande que, con siete años, intentó convencer a su madre para que la enviase a la Universidad con traje de hombre, puesto que es su época las mujeres no podían acceder a los estudios superiores.

Aprendió todo cuanto era conocido en su época, estudió latín y la teología del momento y leyó a los clásicos griegos y romanos y a los autores españoles.





Con trece años, Juana fue llamada a la corte del virrey de Nueva España en la ciudad de México como dama de compañía de la virreina, a la que dedicó algunos sonetos. 

En la corte virreinal destacó por su belleza, ingenio, inteligencia y conocimientos. 

Juana por ser criolla, hija ilegítima y sin un gran caudal de fortuna fue relegada a una clase social media. 
No podían aspirar a relacionarse abiertamente con la nobleza dominante, no obstante fue aceptada en la corte por su extraordinaria inteligencia.
A causa de su origen social bajo, en comparación a la de sus amigos nobles no pudo aspirar a casarse con ninguno de una clase alta.


El virrey, admirado por su saber y precocidad, hizo reunir a cuarenta letrados de todas facultades para someterla a un examen dejando a todos estupefactos por haber contestado con sabiduría toda pregunta, argumento y réplica de los doctores.






















La toma del hábito de sor Juana Inés de la Cruz o La vocación de sor Juana Inés de la Cruz por Juan Urruchi


Por vocación religiosa y deseo de conocimientos o quizá para evitar las ataduras del matrimonio ingresó a los dieciséis años en el convento de las carmelitas descalzas de México pero le resultó demasiado riguroso y tuvo que abandonarlo y más tarde entró en la Orden de San Jerónimo de regla más liviana, donde permaneció hasta el fin de sus días. 


En el convento, donde vivió lo que le quedaba de vida, Sor Juana Inés de la Cruz hizo oficios de contable y archivera pero en dos ocasiones rechazó ser abadesa.

Se dedicó al estudio y a la escritura y llegó a tener conocimientos profundos en astronomía, matemáticas, lengua, filosofía, mitología, historia, teología, música, pintura y cocina.

Su celda que era individual y espaciosa, se convirtió en punto de reunión de poetas e intelectuales, del nuevo virrey y de su esposa, Luisa Manrique de Lara, condesa de Paredes, con quien tuvo una profunda amistad.

Dentro de su celda reunió una excelente biblioteca que llegó a poseer más de cuatro mil volúmenes, instrumentos musicales, mapas y aparatos de medición.



En su celda también llevó a cabo experimentos científicos, compuso obras musicales y escribió una extensa obra que abarcó diferentes géneros, desde la poesía y el teatro, en los que se aprecia la influencia de Góngora y Calderón, hasta opúsculos filosóficos y estudios musicales.

Se llegó a prohibirle leer y estudiar y en una de sus cartas respondiendo a las críticas del obispo de Puebla por dedicarse a temas mundanos, Sor Juana Inés defiende su libertad de expresión y sus derechos intelectuales y los de todas las mujeres al conocimiento sin límites.



Sin embargo, finalmente obedeció y entregó para su venta todos los libros de su biblioteca, sus útiles científicos y sus instrumentos musicales, para dedicar el producto de ellos a fines piadosos. 

Por la importancia de su obra, recibió los sobrenombres de «Fénix de América», «la Décima Musa» o «la Décima Musa mexicana».





OBRAS DE SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ


Sus escritos, abarcan poemas líricos y alegóricos y dramas religiosos y profanos, como, Inundación castálida (1689); Segundo volumen de las obras de sor Juana Inés de la Cruz (1692) y Fama y obras póstumas del fénix de México y décima musa (1700) y se han reeditado sin cesar desde entonces.
Recientemente se ha publicado un libro de recetas del convento de la Orden de San Jerónimo recogidas por Sor Juana Inés y dedicadas a una hermana suya.







SONETO DE SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ 

AL QUE INGRATO ME DEJA, BUSCO AMANTE

Prosigue el mismo asunto y determina que prevalezca la razón contra el gusto

Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato al que me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo, por mejor partido, escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que, de quien no me quiere, vil despojo.




YO, LA PEOR DE TODAS
Película argentina de 1990, dirigida por María Luisa Bemberg, inspirada en el ensayo Las trampas de la fe, de Octavio Paz.
Este film narra los últimos años de la célebre y bellísima escritora mexicana sor Juana Inés de la Cruz.













25 octubre 2014

JORGE LUIS BORGES, EL GOLEM



JORGE LUIS BORGES
Jorge Luis Borges es un escritor argentino nacido en Buenos Aires que está considerado como una de las grandes figuras de la literatura en lengua española.

Borges con sus obras creó un mundo fantástico, metafísico y totalmente subjetivo. 

Su escritura, exigente con el lector y de no fácil comprensión, debido a la simbología personal del autor, ha despertado la admiración de numerosos escritores y críticos literarios de todo el mundo.








EL GOLEM

Si (como afirma el griego en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de 'rosa' está la rosa
y todo el Nilo en la palabra 'Nilo'.

Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre, que la esencia
cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.

Adán y las estrellas lo supieron
en el Jardín. La herrumbre del pecado
(dicen los cabalistas) lo ha borrado
y las generaciones lo perdieron.

Los artificios y el candor del hombre
no tienen fin. Sabemos que hubo un día
en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
en las vigilias de la judería.

No a la manera de otras que una vaga
sombra insinúan en la vaga historia,
aún está verde y viva la memoria
de Judá León, que era rabino en Praga.

Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dio a permutaciones
de letras y a complejas variaciones
y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,

la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
sobre un muñeco que con torpes manos
labró, para enseñarle los arcanos
de las Letras, del Tiempo y del Espacio.

El simulacro alzó los soñolientos
párpados y vio formas y colores
que no entendió, perdidos en rumores
y ensayó temerosos movimientos.

Gradualmente se vio (como nosotros)
aprisionado en esta red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.

(El cabalista que ofició de numen
a la vasta criatura apodó Golem;
estas verdades las refiere Scholem
en un docto lugar de su volumen.)

El rabí le explicaba el universo
"esto es mi pie; esto el tuyo, esto la soga."
y logró, al cabo de años, que el perverso
barriera bien o mal la sinagoga.

Tal vez hubo un error en la grafía
o en la articulación del Sacro Nombre;
a pesar de tan alta hechicería,
no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.

Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.

Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero, a través del tiempo, lo adivino.)

Elevando a su Dios manos filiales,
las devociones de su Dios copiaba
o, estúpido y sonriente, se ahuecaba
en cóncavas zalemas orientales.

El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. '¿Cómo' (se dijo)
'pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?'

'¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana,
di otra causa, otro efecto y otra cuita?'

En la hora de angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?



Jorge Luis Borges


¿QUÉ ES EL GOLEM?





El término Golem ya aparece recogido en la Biblia y en el Talmud.
La palabra Golem significa embrión, o algo que no está totalmente desarrollado y es como una sustancia amorfa.

El Golem es una criatura perteneciente a la mitología hebrea y al folclore medieval.


Durante la Edad Media surgieron numerosas leyendas de sabios que podían infundir la vida en las estatuas gracias a un encantamiento.
El Golem es una estatua de barro o arcilla a la que se da vida por medio de una fórmula mágica. 
Con frecuencia, el Golem adopta el aspecto de un robot o autómata.

Es una criatura muy fuerte y obedece a su amo pero no tiene el don de la palabra e inevitablemente escapa al control de su creador y debido a su desmesurada fuerza y a su falta de inteligencia se hace necesario el destruirlo. 

Se recurría a este ser para que cumpliera las órdenes de sus creadores, que generalmente hacían al Golem para que proporcionara una protección especial a los judíos.

En el Sefer Yetzirah o El Libro de la Creación de la cábala judía, hay instrucciones de cómo crear un golem, aunque el proceso de creación de este es discutido por diferentes rabinos.

Sefer Yetzirah o El Libro de la Creación



¿CÓMO CONSTRUIR UN GOLEM?
Estas son las instrucciones que recoge la escritora argentina Perla Suez para hacer un golem:


ALQUIMIA PARA CONSTRUIR UN GOLEM

Ingredientes

Una carrada de barro.
Una lengua viva.
Una palabra hebrea: EMET, que quiere decir verdad.
Una palabra hebrea: MET, que quiere decir muerto.


Al anochecer moldearás un hombre de barro. Por la boca le verterás el alfabeto de una lengua viva hasta que lengua y hombre sean la misma cosa. Lo dejarás reposar toda una noche. Cuando amanezca verás que ha tomado consistencia, verás también cuánto se te parece y sentirás inquietud, pero esa inquietud solo te abarcará al comienzo. El mismo día inscribirás en su paladar la palabra Emet y la soplarás con todas tus fuerzas. El aura de tu aliento hará que el hombre de barro empiece a latir y entonces le dirás que ha sido creado para ayudar a los demás en los trabajos más pesados y que conforme te obedezca nada le ocurrirá. El hombre de barro, generoso y fiel como ninguno, echará a andar y trabajará sin descanso. Pero si un día el Golem se vuelve contra los hombres no descanses hasta atraparlo. Una vez asido, aunque te suplique y pida perdón y jure por Dios, le borrarás del paladar la primera letra de la palabra Emet y entonces sólo le quedará Met. En ese momento caerá la primera estrella sobre la tierra y el corazón del Golem se partirá. 

Perla Suez



LA LEYENDA DEL GOLEM DE PRAGA


La leyenda más conocida sobre el Golem es la del famoso rabino del siglo XVI Judah Löw ben Bezalel, Maharal de Praga.

Este rabino gracias a sus conocimientos de la Alquimia y la Cábala logró dar vida a un ser llamado el Golem al que había modelado con barro procedente de las orillas del río Moldava.


Este ser fue creado por el rabino Judah Löw con la intención de defender el gueto judío de Praga de los ataques antisemitas y de que lo ayudase como sirviente con las tareas de la sinagoga. 

Finalmente, al no poder controlarlo, tuvo que destruirlo y sus restos se guardaron en la sinagoga de Praga.




Vieja-Nueva Sinagoga de Praga


Según la leyenda, este Golem permanece oculto en el ático de la Vieja-Nueva Sinagoga de Praga, esperando a que de nuevo se requieran sus servicios.



En su obra La cábala y su simbolismo, Gershom Scholem escribe que el golem es una figura que cada treinta y tres años aparece en la ventana de un cuarto sin acceso en esta sinagoga del gueto de Praga.


Ventana del Golem en la Vieja-Nueva Sinagoga de Praga

Gustav Meyrink se inspiró en esta leyenda para escribir en 1914 la novela El Golem, obra que después fue llevada al cine en diferentes versiones de las que conservamos la del año 1920.






EL GOLEM  DE PAUL WEGENER Y CARL BOESE


El Golem: Cómo vino a este mundo titulada originalmente Der Golem, wie er in die Welt kam es una película alemana de cine mudo, del año 1920.

Fue dirigida por Carl Boese y Paul Wegener y cuenta la leyenda del Golem un autómata de barro al que se le da la vida para que proteja al gueto judío de Praga.

El guion está basado en la novela El Golem de Gustav Meyrink. 

El actor, guionista y director Paul Wegener hizo tres películas en torno al Golem una criatura mítica de la tradición judía.
En esta película el propio Paul Wegener interpreta el papel del Golem.


El Golem de 1920 es la única de esas películas que se ha conservado y está considerada como una de las piedras angulares del  cine expresionista alemán en su transición al romanticismo.  
Se la considera una de las primeras películas de monstruos y constituye un claro antecedente del mito de Frankenstein en el cine.
En este film de terror clásico de Wegener y Boese se introducen y experimentan nuevas técnicas, utilización de transparencias y fotos trucadas y un particular uso de la luz y de la arquitectura para conseguir reforzar los aspectos fantásticos y expresionistas.


Si te apetece ver la película El Golem: Cómo vino a este mundo dirigida por Carl Boese y Paul Wegener en 1920, aquí puedes hacerlo:



El Golem es una interesante mezcla de leyenda y tradición judía, romanticismo europeo y expresionismo alemán.